«La operación será arriesgada, pero por salvar a mi hija no me lo pienso»

El padre de una niña enferma de O Porriño donará parte de su hígado para devolver la salud a la pequeña

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o porriño / la voz

Un cabeza de familia de O Porriño donará parte de su hígado para salvar la vida de su hija, de año y medio. El banco de tapones de Tomiño les ha concedido una ayuda para poder hacer frente a gastos de desplazamiento, dado que la intervención quirúrgica, para la que todavía no hay fecha, se realizará en el hospital de La Paz de Madrid. David Cruces Alonso es consciente de que se trata de una operación de riesgo.

Los médicos le han informado de que, si todo sale bien, estará un mes de baja. Pero podría haber complicaciones, que este soldador que reside en la parroquia de Atios está dispuesto a asumir por el bien de la pequeña Alexys. «Por salvar a mi hija, no tuve que pensarlo nada y eso que los médicos me lo recuerdan cada poco tiempo», afirma.

David es consciente de que podría morirse en la mesa de operaciones o que su hígado falle después de la intervención y sea él quien necesite un nuevo trasplante. Su cuerpo deberá acostumbrarse a trabajar sin vesícular biliar, es probable que sufra problemas de acidez de cuatro a seis meses después de la operación y deberá llevar una dieta muy estricta libre de grasas.

Pero hará todo lo que está en su mano por seguir viendo la sonrisa de su hija cada día. «No para quieta, si está bien es una maravilla, corre de un lado para otro y eso nos anima, al contrario de cuando se encuentra mal, entonces se llevar peor», afirma.

Ya ha comenzado a hacerse las pruebas médicas una vez que los especialistas han comprobado que su hígado es compatible con el de su hija.

Luchadora

La pequeña Alexys ya es toda una luchadora a pesar de su corta edad. Recién nacida le diagnosticaron una atresia biliar, una enfermedad hepática que le llevó a pasar dos veces por el quirófano. Los médicos han intentado que su hígado aguante el tiempo suficiente para que crezca y alargar el momento del trasplante de hígado, afirma David. «Se lo detectamos con un mes, estuvo 15 días en el hospital Álvaro Cunqueiro, pero aquí no nos daban una solución, por lo que fue trasladada a Madrid en ambulancia. La operaron con cirugía laparoscópica, pero hubo complicaciones porque drenaba demasiado la sonda en el estómago. Para la segunda operación tuvieron que abrirle el abdomen. Le aplicaron la técnica de Kasai, un tratamiento quirúrgico realizado en niños en los que la bilis no logra drenar correctamente desde el hígado hasta el intestino delgado. El conducto que va del hígado al intestino tuvieron que reconstruirlo con un trozo de intestino. «Nuestra niña aguantó hasta ahora con esta operación», afirma David. La pequeña será intervenida en fechas próximas en el Hospital de La Paz, mientras que a su padre le extirparán parte del hígado en el de Ramón y Cajal. «Mi madre irá también para allí, más que nada para no despertarme solo de la anestesia, dado que mi mujer estará con la niña». Además están gestionando que el Sergas acepte el traslado del historial clínico de Cristina, la madre, a Madrid, puesto que padece de cáncer y sería impensable que durante los meses en los que la pequeña esté ingresada en el Hospital de la Paz, tenga que viajar a Galicia para recibir las sesiones de quimioterapia. «Nuestra bebé no puede quedarse sola allí», afirma. David explica que la niña deberá permanecer ingresada entre dos y seis meses una vez que sea intervenida quirúrgicamente.

La enfermedad de la pequeña Alexys supone un enorme sacrificio económico para sus padres. David afirma que emplean más de 1.400 euros mensuales en poder administrar a su hija los medicamentos que le han sido prescritos por los médicos de la Seguridad Social. Además los viajes a Madrid han sido frecuentes durante los últimos meses. David calcula que en el último año habrá viajado una veintena de veces a la capital para el seguimiento médico de la pequeña, repercutiendo todos los gastos en su bolsillo.

El cabeza de familia trabaja como soldador. Haciendo muchas tareas como pluriempleado y con un gran esfuerzo personal dedicando jornadas de hasta 16 horas podía reunir el dinero suficiente para poder estar al día en los pagos. Ahora es autónomo y no tiene un sueldo fijo. Hay meses que le va bien, pero otros no y no les queda más remedio que pedir ayuda para poder salir adelante. Por eso cualquier ofrecimiento económico es bienvenido.

Tapones

El banco de tapones de O Baixo Miño, Banta, impulsará una campaña de recaudación de fondos y recogida de tapones para ayudar a esta familia. Además aportaron una donación para ayudar a costear los medicamentos de la pequeña. También se comprometerán a pagar el hospedaje de los padres cuando la pequeña sea operada.

Los padres celebraron recientemente una reunión con los responsables del banco de tapones, en la que quedaron agradecidos con la ayuda recibida. Son conscientes de que seguirán necesitando mucho apoyo y de la solidaridad de sus vecinos para poder salir adelante hasta ver cómo su pequeña crece con salud.

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