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La acusación particular pedirá que se cite al responsable que firmó el psicotécnico del conductor que atropelló al pelotón de A Guarda

El octogenario aseguró ante el juez que no le hicieron prueba de agudeza visual para superar el examen médico. Se examinó en un centro de Gondomar aunque él no es de ese concello y no era su centro habitual

Tui, 19 de marzo de 2016. Actualizado a las 10:27 h. 6

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La acusación particular pedirá que se cite al responsable que firmó hace tan solo unas semanas el psicotécnico de Manuel Benito Alonso López, el conductor que atropelló al pelotón de ciclistas el pasado sábado en A Guarda. «Lo que tendrían que haberle dicho cuando fue a renovarlo era invitarlo a irse y a que dejara de conducir», aseguró el letrado que representa a una de las víctimas.

El letrado Javier Puente señaló que, ante el juez, el propio conductor «reconoció que no se le hizo la prueba de agudeza visual, tan solo otras dos». No solicitaron la retirada del carné porque la propia jueza lo decretó como medida cautelar. La acusación particular, que está previsto que asuma la representación de otros dos ciclistas al menos, la próxima semana rebatió los argumentos del letrado del conductor.

Javier Puente dice que «es absolutamente falso y se cotejará en su momento, que el conductor circulara a 60 kilómetros por hora, al menos iba a 100 según dos testigos».

En declaraciones a Europa Press, el letrado Javier Puente, que formalmente representa a uno de los ciclistas pero que la próxima semana prevé representar a otros dos, ha apuntado que el octogenario es «un anciano, no una persona mayor», y «es evidente que no está en condiciones de conducir, y menos un todoterreno». Por ello, solicitará como diligencia de investigación que se cite a declarar al responsable del centro psicotécnico de Gondomar en el que pasó la revisión, para conocer qué pruebas se le hicieron y por qué se entendió que podía conducir.

En relación a ello, ha dicho que «sorprende» que el hombre no es de dicha localidad y, aunque «nunca había ido» antes a ese centro, «las dos últimas veces» fue allí a renovar el permiso. Incidió en que el hombre tiene «problemas de visión, usa gafas, pero no se le hizo una revisión de la visión».

Informe médico

Además, el letrado ha manifestado que, a mediados de febrero, una familiar de uno de los ciclistas vio al hombre entrar en un servicio de urgencias «en muy mal estado» y, sólo unos días después, pasó satisfactoriamente el psicotécnico. Por este motivo, ha adelantado que solicitará a la jueza que el Servizo Galego de Saúde incorpore a la causa su historial médico.

El hombre se mantiene en condición de investigado por presuntos delitos de homicidio y lesiones, por imprudencia en ambos casos. Durante la instrucción se resolverá si hubo omisión de socorro, como inicialmente apuntó la Guardia Civil.

Velocidad

En cuanto a la velocidad, que el abogado de la defensa había cifrado en unos 60 kilómetros por hora o «incluso» menos en el momento del accidente, la acusación particular ha afirmado que testigos presenciales estiman que iba «cómo mínimo a más de 100 kilómetros por hora» y se ha mostrado convencido de que cuando declaren todos los ciclistas «se va a demostrar».

«El estado en el que quedó el coche es revelador. Es absolutamente imposible que fuese a 60 kilómetros por hora», ha mantenido, antes de añadir que también «es absolutamente falso que frenase porque no hay marcas de frenada» en la carretera y en ese caso no hubiera «provocado esa escabechina ni de lejos».

Tal y como ha explicado, dos de los ciclistas más graves iban en el centro y, tal fue la «violencia del impacto», que el que iba por la izquierda cayó «bastantes metros por detrás del que iba cerrando el pelotón», mientras que otro ciclista «grave, pero menos», fue rescatado «a 80 metros hacia delante del impacto».

Omisión de socorro

En cuanto a una posible omisión del deber de socorro, el defensor del hombre aseguró que, «inmediatamente» tras lo ocurrido, fue «a avisar, a pedir auxilio, al lugar más próximo que sabía», que es un restaurante «un poco más adelante», y aseveró que «incluso en el mismo lugar paró un motocarro que iba en sentido contrario y le insistió, pero no vio que fuese muy resolutivo, por lo que continuó hasta el bar».

No obstante, este viernes Puente ha sostenido que la versión de los ciclistas que no resultaron heridos en el accidente niega «radicalmente que pasase un motocarro o que el hombre llegase a bajarse del coche» en las inmediaciones del accidente, además, ha añadido que «otros automovilistas que llegaron poco después también lo pueden decir».

Entre los testigos que ha estimado que irán al juzgado a comparecer en los próximos días, el abogado ha mencionado a los testigos presenciales, que son los propios ciclistas, así como otros circunstanciales, como unas mujeres que se bajaron de su vehículo a ofrecer el primer auxilio.

Argumentos de la defensa

El abogado de la defensa incidió en que el hombre entiende que «iba circulando correctamente» y, cuando se percató de la presencia de «15 ó 20» ciclistas, «comenzó a adelantar». Según afirmó, el anciano «en absoluto» circulaba con exceso de velocidad y, de hecho, «ni siquiera se le preguntó por ese tema» cuando declaró ante la Guardia Civil. «Puedo negarlo rotundamente», insistió.

Según manifestó, el octogenario, que a consecuencia del accidente «está lo siguiente a destrozado, absolutamente desolado», estima que circulaba a unos 60 kilómetros por hora, pues «habitualmente va a esa velocidad» en dicha vía, y «al comenzar a rebasar la noción que tiene es que incluso redujo más la velocidad».

Heridos

Como consecuencia del accidente, un ciclista falleció y siete resultaron heridos. De estos últimos, los cuatro más graves están ingresados en el Hospital Álvaro Cunqueiro (HAC) de Vigo, donde tres permanecen este jueves con pronóstico muy grave, aunque uno de ellos presenta «mejoría», mientras que otro continúa grave, según ha comunicado el Sergas a Europa Press.

Por su parte, de los tres que estaban hospitalizados en el Hospital Povisa, uno recibió el alta el pasado lunes y este viernes el estado de los demás «no reviste mayor gravedad» y «siguen recuperándose», tal y como han informado fuentes del centro.

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