2.300 abogados de Vigo reciben un manual para boicotear el «tasazo»

El colegio interpreta 8 lagunas legales y divulga sus soluciones en Madrid

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ILUSTRACIÓN: kiko da silva

El Colegio de Abogados de Vigo ha enviado a los 2.300 abogados de la ciudad un manual que revela cómo aprovechar 7 casos que ve exentos del tasazo y sacarle partido a una octava duda cuando concurren litigantes. El dosier desgrana los agujeros de la ley de tasas judiciales y propone doctrina sobre cómo interpretar las dudas que ha generado el ministro Alberto Ruiz Gallardón al dejarse en el tintero varios tipos de pleitos.

El documento fue redactado por la junta viguesa y es una hoja de ruta que guía a los letrados para pedir la devolución de las tasas. Aconseja que «todos» sigan sus criterios e interpretaciones para evitar que el pago de las tasas se extienda a actos que no están expresamente enunciados en la ley.

El dosier Criterios de la Junta del Colegio de Abogados de Vigo en relación a la aplicación de la ley de tasas judiciales fue redactado el 18 de enero, después de que la junta estudiase la ley y el extenso material del Consejo General de la Abogacía Española. Han distribuido copias a los procuradores de Vigo y al Consejo, en Madrid, que las difundirá si lo ve oportuno.

Un abogado vigués que leyó el dosier explicó ayer la filosofía. «La clave está en la materia tributaria, donde se paga estrictamente lo que dice la ley. Los juzgados se van a llenar de recursos, justo lo contrario de lo que pretendía Gallardón», augura.

El posible volumen de papeleo no amilana al decano del Colegio de Vigo, Alfonso Álvarez Gándara: «¡Que haya atasco, qué más da!». El experimentado jurista argumenta que el documento vigués «habla de lo obvio, no es ningún descubrimiento, todos saben en qué temas no hay que pagar, pero queremos indicar la correcta determinación del hecho impositivo». Admite que la interpretación y criterios del colegio «pueden crear conflictos» en los juzgados pues el secretario podría denegar la exención y no tramitar la demanda. Por eso, la junta aconseja a los procuradores que, por el bien del cliente, paguen la tasa y, luego, reclamen su devolución. «Queremos evitar que se generalicen malas prácticas, que no se afiance el hecho de pagar unas tasas que no se deberían abonar», recalca Gándara.

El decano insiste en que el documento «no recoge puntos flacos de la ley sino que elabora una relación de aquellos que se revelan dudosos y la interpretación que hace de ellos la junta». El documento vigués estudia con detalle sus dudas en la concurrencia de varios litigantes en un único proceso. El dosier ve ahí un «problema grave» y propone que, por defectos del casillero del formulario de Hacienda, pague un litigante y añadan la fórmula «y otros». Cuando un letrado presenta una demanda en nombre de 10 personas, «es posible que el secretario diga que tienen que pagar los diez pero nosotros decimos que solo lo haga uno. En la ley tributaria, se dice sota, caballo y rey, porque hay que hacer una interpretación estricta y no cabe ampliar ni el tipo porcentual ni cambiar nada», aclara el decano.

Criterios de la junta

En la lista de posibles excepciones al pago de tasas también figuran pleitos matrimoniales, de capacidad, filiación, menores, cambiarios (cobro de letras), divisiones judiciales de patrimonio o apelaciones contra los autos que cierran un proceso.

El colegio también interpreta que están libres de tasas los litigantes que quieran reclamar una indemnización fijada por sentencia (interposición de demanda en proceso ejecutivo de títulos judiciales), solicite medidas cautelares o diligencias preliminares, o se oponga a la ejecución de títulos no judiciales (embargos por escrituras, créditos o pólizas). Y propone a los letrados de Vigo que aconsejen a sus clientes con derecho a justicia gratuita que la pidan para beneficiarse de la exención de tasas. Ello no impedirá que renuncien al abogado de oficio y contraten a otro de su elección.

En previsión de que los jueces rechacen sus criterios, el colegio recomienda presentar recurso.