Colegios de Teis tienen el suelo de madera desde hace 60 años y graves carencias

Cerca de un centenar de estudiantes de centros públicos se quedan sin las becas de comedor

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Dos de los colegios públicos de Vigo en peores condiciones se encuentran en el barrio de Teis. Uno de ellos, el Vicente Risco, tiene el suelo de madera desde hace sesenta años, comedor obsoleto, cañerías deshechas, ventanas desajustadas (que no abren y han tenido que ser selladas), y cubiertas metálicas, entre otros detalles. Las consecuencias las sufren año tras año alumnos y profesores quienes, entre otras incomodidades, se ven obligados a achicar el agua de la lluvia en el interior de las aulas. Más de una vez han estado a punto de enviar a los alumnos para casa y cerrar el centro.

En estas circunstancias la comunidad escolar agradece un invierno seco, como el pasado, para ahorrarse el trajín de andar con cubos y papeleras de un lado para otro. Aprovecharon el verano para pintar dos aulas y un pasillo, gracias al altruismo del conserje, que se ofreció a hacerlo de forma desinteresada.

Los técnicos se pasean año tras año por las instalaciones, pero la comunidad escolar sigue a la espera de mejor suerte, como la que han tenido otros dos colegios antiguos que se encontraban en circunstancias similares, Virgen del Rocío y Pombal.

El Concello ha eludido el mantenimiento al entender que, dado su grado de deterioro, lo que necesita es una reforma integral y que, por tanto, le corresponde a la administración autonómica. Por su parte, la Xunta se ha comprometido a ejecutar esa reforma integral en la próxima legislatura, tras afrontar algunos arreglos años atrás. Alega que la prioridad para este curso era solucionar los problemas más acuciantes de los comedores escolares y que aún está pendiente de asuntos como la cesión de terrenos por parte del Concello para la ampliación de los colegios Altamar y Rodríguez Castelao. Asegura que el colegio Castelao está a la espera de que el Concello cubra el patio, tal como se comprometió, y que en el Párroco Don Camilo aguardan por la colocación de unas espalderas cedidas por la administración autonómica.

Curiosamente otro de los centros que se enfrenta este curso a problemas está situado como el anterior en Teis. Se trata de la escuela infantil Monte da Guía.

En este caso la principal carencia es el comedor, una especie de pasillo, cuyo espacio se robó en su día a una de las aulas. En estas circunstancias provisionales llevan seis años, pese al sucesivo incremento de comensales hasta el punto de duplicarse el número. Ello les ha obligado a establecer dos turnos y a hacer maravillas para que quepan todos los escolares. Tanto en este centro como en el anterior los docentes suplen con imaginación las carencias, algo que, según dicen, no podrá seguir así por mucho tiempo.

El incremento de estudiantes en los comedores escolares ha provocado que las becas otorgadas por el Concello hayan quedado cortas para cubrir la demanda.

En principio, a falta de confirmar los datos definitivos, los cálculos apuntan a cerca de un centenar de alumnos excluidos de estas ayudas.

El número de becas dio lugar la semana pasada a una guerra de cifras y a un nuevo enfrentamiento entre el gobierno municipal y la oposición del PP. Mientras que el alcalde hablaba de 3.800 para comedores y de 520 de libros, el Partido Popular rebajaba la cifra a 2.667 y atribuía el 39,1 % a la financiación de la Xunta.

La realidad demuestra ahora que una vez más resultan insuficientes y que a la hora de fijarlas no se ha tenido en cuenta la incidencia de la situación social en la enseñanza.