Ponteareas tiene ante sí el mayor y más complejo puzle económico-financiero de su historia. Y los encargados de solucionarlo son los miembros del equipo de gobierno que dirige el alcalde, Salvador González Solla, además de los altos funcionarios del Concello. Tras el varapalo extraoficial del Ministerio de Hacienda, que ha echado por tierra todo el escenario dibujado hasta el 2022 para alcanzar el equilibrio presupuestario, por considerarlo «insuficiente», los concejales han empezado una urgente ronda de consultas con los distintos departamentos municipales, para elaborar una nueva hoja de ruta que dé estabilidad a las cuentas y que impida la intervención más drástica de las cuentas públicas locales por parte del ministerio.
-¿Cuál es la situación?
-La situación económica y financiera del Concello se remonta en realidad a muchos años hacia atrás, pero no es este el momento de pensar en eso. Tenemos que avanzar, tanto el equipo de gobierno como el resto de los concejales de la oposición. Básicamente se nos ha dicho, aunque todavía extraoficialmente, ya que estamos a la espera del informe definitivo y detallado, que el plan de ajuste que presentamos no sirve, y que es esencialmente porque el ajuste es insuficiente para limpiar la deuda y el déficit.
-¿Habrá entonces un «plan de ajuste 3» o «C»?
-No. El Ministerio de Hacienda ya no permite más prórrogas ni planes nuevos distintos a los ya presentados. En este caso, el nuestro ha sido informado desfavorablemente y tenemos que movernos en ese escenario. Tampoco se trata de un plan de ajuste 3 o plan C como se ha dicho. No, nada de eso; sobre la mesa tenemos que desarrollar un programa de recortes en la línea de que nos ha pedido el propio Ministerio de Hacienda, que se puede considerar en sí un plan de ajuste o saneamiento, con el fin de sanear las cuentas del Concello y ajustándonos a los parámetros de la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Las leyes tenemos que cumplirlas.
-¿Habrá intervención del ministerio?
-En Madrid, conforme a lo que digo, nos dejaron bien claro, a la concejala de Facenda, a la interventora y a mí, que si no nos ajustábamos a lo que está establecido, podrían ellos mismos tomar medidas más duras y drásticas y el control de las cuentas públicas locales. De entrada, a partir de septiembre, como primera consecuencia, ya dejaremos de percibir en torno a 150.000 euros mensuales de los Presupuestos Generales del Estado, esto es, en torno al 50 % de los que veníamos percibiendo. Pero es que, además, el margen de maniobra ya ha empezado a estrecharse por cuanto que debemos devolver el dinero que el propio ministerio adelantó a los proveedores en pago a sus facturas y que ahora el Concello debe pagar. Nuestro escenario es en este momento difícil.
-¿Dónde serán los recortes?.
-No está claro, pero sí que vamos a aligerar peso en nuestros gastos tan rápidamente como podamos. Prestamos muchos servicios que no son obligatorios para los Concellos de más de 20.000 habitantes. Vamos a transferir a la Xunta, a partir del 2013, o al menos ese es el compromiso inicial, la gestión y titularidad de la estación de autobuses y de la residencia de la tercera edad. Además, hemos empezado a negociar con la Diputación de Pontevedra la cesión del castillo de Vilasobroso, que no supone mucho coste, pero que, tal y como están las cosas, todo suma en contra.
salvador gonzález solla, alcalde de ponteareas