demostración

«Show cooking» con estrella Michelín en el casino de Tui

Los escolares aprenden cocina saludable con cinco profesionales

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Tienen una estrella Michelín y deshuesan churrasco sin romper la carne ante la mirada atenta de 50 alumnos del colegio rural agrupado Clara Torres y del colegio número 1 de Tui. Los pequeños de último curso de educación infantil y primero de primaria aprenden alta cocina tudense de la mano de los grandes cocineros del municipio, encabezados por Alberto González y Raquel Alonso, del restaurante Silabario, premiado este año por los autores de la guía francesa más prestigiosa.

La iniciativa Show Cooking, celebrada ayer en el casino de Tui, partió de la directora del colegio rural, Teresa Domínguez. En el salón de actos del centro social se reunieron en unos improvisados fogones, además de los dos restauradores mencionados, Marina Cruces y María Alonso, de Viñoteca García; Javier Bouzada, de la Tapería de Manu; Miguel Rodríguez Pereira, del parador; y Óscar Alvarez, del restaurante Remesal.

Los sondeos de los cocineros entre los chavales arrojan un resultado abrumador: en la mayoría de las casas de Tui cocina la madre o la abuela. «¿Ayudais en casa mamá?», pregunta Alberto González. «¡Es que nos quemamos!», tercia Andrea, una despierta niña de cinco años ante las sonrisas de las profesoras.

Todas las recetas preparadas ayer por los restauradores tenían como ingrediente la miel, un producto con cantidad de propiedades cuyas posibilidades en la cocina resultan insospechadas para más de un lego. Los cocineros elaboraron varios entrantes, un plato de pescado, uno de carne y un postre. Los entrantes fueron una tosta de lacón, queso San Simón da costa, rúcula y unas gotas de miel; una especie de empanada con espinacas, queso de As Neves, nueces y, por supuesto, miel. Los platos: un filete de bacalao con espinacas, requesón y pasas y un costillar de cerdo con una salsa barbacoa casera en la que no podía faltar la miel. Pero lo que tuvo más éxito entre los niños, sin lugar a dudas, fueron las galletas amasadas por Óscar Álvarez, una especie de cookies con trocitos de chocolate y miel horneados con mantequilla.

Cuando los cocineros preguntaron quién se quiere dedicar a su misma profesión, una docena de niños levantaron el índice como un resorte. Pero el objetivo principal no era ese sino «potenciar una alimentación saludable y visibilizar la miel como un ingrediente importante», cuenta Teresa Domínguez, que ya prepara la visita a una granja apícola.

Para la mayoría de los cocineros, era la primera vez que impartían clase a niños, pero la experiencia les resultó muy gratificante. «Esperemos que cojan el gusto a las cosas hechas en casa y que nunca pierdan la oportunidad de cocinar y de reunirse en familia para hacerlo», señala Alberto González, a quien la estrecha Michelín le ha supuesto un importante acicate para seguir mimando los productos de la tierra y transformalos en manjares. El siguiente paso será la elaboración de un libro de alta cocina tudense con ingredientes naturales y saludables y que será difundido en los colegios.

Tosta de lacón, queso San Simón, rúcula, gotas de miel, queso de As Neves.

Filete de bacalao con espinacas, costillar de cerdo con salsa barbacoa casera.

Galletas con trocitos de chocolate y miel horneadas con mantequilla.