La casa hay que hacerla donde está la leira, de toda la vida ha sido así. Claro que en ocasiones la geografía de la leira en cuestión no ayuda mucho. Así ocurría en Mos, donde el escarpado terreno estaba lleno de penedos.
Así que, entre adaptar el terreno o la vivienda, se optó por adaptar la casa. La terraza está construida alrededor de una de las enormes piedras, que también rodean algunos de los muros.
Como no podía ser menos, la casa está hecha de piedra. Solo faltaba.