Mucho ruído. El cruce de Colón con García Barbón volvió a tronar con una protesta, esta vez de los delegados sindicales y trabajadores de Novagalicia Banco. Los afectados denuncian las previsiones de cierre de 150 oficinas y la desaparición de 700 empleos con el plan de ajuste previsto por la entidad, a la que piden diálogo y flexibilidad.
La protesta de Vigo se repitió en Madrid y Barcelona, con el objetivo de ejercer presión para que se minimicen las medidas traumáticas. El portavoz de Comisiones Obreras, Luis Mariño, reclamó «medidas xustas para todo o cadro de persoal» y que la dirección presente un plan de viabilidad creíble para el futuro de la empresa. Además, al igual que sus compañeros, solicita que se garantice el mayor número de puestos de trabajo posibles.
Aunque de momento la negociación no está cerrada, los planes de la entidad han hecho temer a los trabajadores la situación. Pese a que reconocen que los cierres de las oficinas, puede que sean inevitables, reclaman «sentarse a falar» antes de empezar con los despidos. «Hai que buscar calquera outra fórmula que faga poísble manter todos os empregos», ha señalado José Ramón del Pliego, de UGT.
Este sindicalista ha señalado que los inicios de la negociación son pesimistas, puesto que se presentan «as peores posibilidades: menos salario, menos traballo e máis xente ao desemprego».