El puerto renuncia definitivamente a la fuente cibernética del ala oeste del muelle de trasatlánticos, uno de los proyectos estrella de Corina Porro y que no pudo ejecutarse por la paralización decidida por el socialista Caballero. Su sucesor en el cargo, Ignacio López Chaves, dirigente del PP como Porro, aduce cuestiones económicas -«son tiempos de austeridad»- y de imagen -«un montón de vallas no es la mejor primera impresión que queremos que reciban los cruceristas»- para liquidarlo, acondicionar la superficie, actualmente en situación de obras paralizadas y «reorientar la inversión».
La paralización y correspondiente precintado de la obra la ordenó el Concello, así es que es al gobierno municipal al que ya han pedido autorización y quien tendrá la última palabra sobre el citado acondicionamiento. Todo indica que en la Praza do Rei no solo no pondrán obstáculos, sino que facilitarán el camino. «Este presidente [del puerto] está mostrando mucha sensatez y recibimos con enorme agrado la propuesta. Cualquier proyecto de colaboración contará con nuestro apoyo», afirmó ayer Caballero sobre esta renuncia.
De los más de dos millones de euros de presupuesto con que contaba la fuente, han quedado sin ejecutar 1.900.000 euros. Parte de ese dinero se empleará en la reposición del firme y, tal vez, en ajardinar parte de la zona que permanece levantada. Otra parte tendrá que destinarse a compensar a la empresa constructora por cancelar el contrato y el resto, según explicó Chaves, «se reorientará hacia otras inversiones». La nueva explanada será de acceso libre para el público.
La fuente cibernética es uno de los tres proyectos que están paralizados en el puerto a instancias del Concello. Los otros dos son la reconversión de las antiguas naves de la fruta, en el muelle de comercio, y la de rederos. La mayor polémica, sin embargo, rodeó a la fuente, que fue presentada por Porro como un megaproyecto destinada a transformar la puerta de acceso de los cruceristas que llegan al puerto vigués.
En febrero del 2010, un año antes de las elecciones municipales en las que compitieron por la alcaldía Porro y Caballero, el segundo paralizó las obras cuando iban a dar comienzo. Pese a ello Porro siguió adelante, pero los tribunales fallaron a favor del Concello. Ahora, dos años después, el proyecto se entierra de manera definitiva.