Catorce años después Sergio Aragoneses (O Porriño, 1977) vuelve a O Vao para enfrentarse al Coruxo. La primera vez fue con el Sporting Guardés en Preferente y mañana (12 horas) lo hará con el Tenerife. En esta década y media el meta porriñés ha tocado las mieles de la Primera División, ha jugado en nueve equipos diferentes y ha superado dos tumores testiculares. Con 35 años recién cumplidos, todavía no descarta finalizar su larga trayectoria en Galicia. El Pontevedra en el 2000 fue el último equipo de la tierra en el que militó.
«Será la segunda vez que juego en O Vao. Lo hice con el Guardés en Preferente y ahora vuelvo con el Tenerife», recordó el porriñés después del entrenamiento del viernes. Sergio era un chaval en aquella primera vez. Acaba de salir del Celta B -su equipo de formación- e intentaba labrarse un futuro en el mundo del fútbol. «Han pasado muchos años para acordarme de aquel partido, hace catorce años de aquello», apunta. Era el 6 de diciembre de 1998 y el Guardés ganó por 1-2 con el portero como gran protagonista.
Aragoneses siempre ha sido un poco camaleónico, capaz de convivir con el glamur del Atlético de Madrid o adaptarse a la caída de un histórico como el club chicharrero hasta la Segunda B. «Es un año difícil, hemos tenido altibajos pero nuestro objetivo es meternos en la fase de ascenso. Esta es una institución muy grande, pero ahora lo que toca es la Segunda B, en donde hay que andar con mucha humildad, porque es una categoría muy difíciles con equipos muy fuertes».
También sabe mejor que nadie lo importante que es pasar página, por eso en materia de salud no mira atrás. «Todo está bien, muy bien, muy contento de como me van ahora las cosas después de superar lo que tuve en su día». Lo que tuvo fueron dos tumores en los testículos. El primero en el 2005 cuando militaba en el Elche y el segundo dos años más tarde en el Hércules. Venció a los dos por goleada.
Aquel episodio forma parte del pasado y el porriñés sabe que un pedazo del futuro inmediato pasa por el partido de mañana, porque en O Vao se miden dos rachas casi antagónicas. El Coruxo es uno de los cinco equipos de las categorías nacionales del fútbol español que todavía no ha perdido en casa y los tinerfeños el mejor visitante del 2012. «Hemos cogido una buena racha, pero el domingo tenemos un partido difícil, porque el Coruxo desde la humildad ha llegado a la Segunda B y en casa es un equipo muy fuerte».
De cara al futuro, Sergio se ve con recorrido. Espera seguir en Tenerife -«en donde estoy fenomenal, muy a gusto»-, pero tampoco descarta acabar en Galicia -«aunque es difícil ser profeta en tu tierra»-. Aragoneses no tuvo en los albores del nuevo milenio las oportunidades que hoy tienen los porteros formados en el Celta. «Entonces jugar aquí era complicado, pero ahora la filosofía ha cambiado y la apuesta por la gente de la casa es un éxito». Él lo ha encontrado, a base de coraje, a miles de kilómetros de casa.