Recogida de firmas para evitar la privatización de la sanidad

La plataforma SOS Sanidad Pública ha puesto en marcha la iniciativa, que busca la recogida de más de 15.000 rúbricas para exigir en el Parlamento una gestión pública de las infraestructuras

Valoración Con: 1 estrella 2 estrellas 3 estrellas 4 estrellas 5 estrellas   votos ¡Gracias! Envíando datos... Espere, por favor.

Una firma tras otra hasta conseguir 15.000. Ese es el límite que se ha marcado la plataforma SOS Sanidad Pública para proponer una iniciativa legislativa popular que detenga «la política de recortes y de privatizaciones» de la Xunta.

Manuel Martín, portavoz del grupo, ha señalado que esta iniciativa legislativa ya ha sido presentada en el Parlamento y ha resaltado que «la gestión privada prima intereses económicos, no los de defensa de la salud». La iniciativa busca, además, la defensa de la atención primaria y mejorar su «capacidad resolutiva». El objetivo es tener todas las rúbricas en mayo para poder realizar el trámite ante la Cámara gallega.

Angel Camselle, de la federación de Sanidad de CC.OO. ha explicado también la necesidad de que el nuevo hospital de Valladares, en Vigo «sea finalmente público», y ha alertado de que los recortes previstos para los trabajadores del sector sanitario «los vamos a responder».

«Nos están imponiendo recortes desde hace tres años a la ciudadanía gallega», ha censurado Cameselle, quien se ha acusado a la Xunta de dedicarse a recortar minucias por un lado cuando podría «recortar de otro lado, como la tecnología, el gasto farmacéutico o el dinero que se está tirando» con el nuevo centro sanitario

Así, ha comentado que, de la construcción «privada» del hospital de Valladares supone que esta infraestructura «se encarece en 1.200 millones de euros».

Sobre el nuevo centro de salud de Navia, ha lamentado que lleve más de un año construido y sin abrir sus puertas. Cameselle ha añadido que la lista de espera de Vigo, con un «incremento alarmante», está relacionada «con intereses privados» y ha pedido «meter la tijera en millonadas, no en los céntimos».