Las declaraciones de Ana Pastor en la campaña, cuando calificó el proyecto de Thom Mayne como «faraónico», levantaron sospechas sobre la retirada de las empresas interesadas en construirla a las pocas semanas de que se convirtiera en ministra de Fomento. Y no hace muchos días, el grupo municipal del PP se negó a votar una moción del PSOE que expresaba su respaldo al proyecto del arquitecto norteamericano. Sin embargo, Pastor ayer respaldó el diseño de la terminal y se comprometió a ejecutarlo.
El proyecto de Mayne, que incluye un enorme edificio que llegará a la altura de Vía Norte y contemplaba una plaza pública de 40.000 metros cuadrados en su tejado, estaba valorado en 185 millones de euros. Pese a esta elevada inversión quedaba fuera la estación de autobuses interurbanos, por lo que no tendría carácter intermodal.
Esta carencia provocó cruces de acusaciones en los últimos años entre la Xunta, que debería financiar esta parte del proyecto, y el Concello vigués. De momento se ignora si la ministra tiene previsto incluir la terminal de autobuses interurbanos para así acabar con el actual alejamiento entre las dos estaciones. La intermodalidad sería un plus de operatividad para la estación del AVE y de hecho todas las partes implicadas dieron siempre por supuesto que las dos estaciones iban a estar juntas en Urzaiz.