Espacio Atlántico se hunde. La única feria de arte contemporáneo que se celebra en Galicia teniendo Vigo como sede, no podrá acudir este año a su cita con los coleccionistas y aficionados a la creación contemporánea. Según su directora general, Marta Scarpellini, han perdido el apoyo del Concello de Vigo y como el contexto es adverso en cualquier frente para lograr avales en un momento de recesión, han tirado la toalla en el primer asalto.
Scarpellini habló la semana pasada con el alcalde y le confirmó que este año las arcas municipales no están para dispendios. «Como la edición del año pasado fue sumamente complicada, aún no tenemos claro que volvamos a plantear la edición de este año y si se hace, será prácticamente a final de año», afirma. De todas formas, no descartan retomarla en cuanto las condiciones sean más favorables. «Desde el Concello nos han asegurado que apoyarían el proyecto y que de hecho estarían encantados con que volvamos este año, pero la parte económica está muy complicada, como todos sabemos, por eso nos han comunicado que ahora no es posible abordar esta edición y confían en que el año próximo sea posible».
Scarpellini ha manifestado que para seguir adelante barajan otras opciones: «quizás plantearla sin ningún tipo de ayuda, pero tiene unos costes enormes y no sé hasta que punto vamos a ser capaces», apunta, aunque de todas formas reconoce que al tener ya la negativa municipal, «no lo hemos siquiera planteado en ningún otro organismo. Como la edición del año pasado ya nos dejó con cierta preocupación por los problemas que tuvimos para sacarla adelante, ahora solo nos hemos dirigido al ayuntamiento». Aún así, la responsable del evento se muestra muy agradecida a todos los esponsors, como la Xunta, el Puerto, Novacaixagalicia y la Diputación, que también colaboró en su momento».
De todas formas, Marta Scarpellini explica que, cuando se dirigió este año al Concello vigués, «ya no iba con una pretensión económica, sino que quería saber si contaba con su apoyo al lado del proyecto. Y efectivamente es así. El alcalde nos ha dicho que la feria le encanta, le parece importante para la ciudad y confía que el año próximo se pueda hacer. Nosotros vamos a luchar por hacerla igual, aunque sea más pequeña, porque dejar un año sin feria supondría un corte y no es positivo. Veremos cómo abordarlo buscando a lo mejor patrocinios privados, pero tampoco es fácil».
La directora también es consciente de la posición actual de las galerías, cada vez más remisas por la caída de las ventas, que nadie puede garantizar.