«Estamos dispostos a falar sempre que se nos respecte». El portavoz nacionalista y exteniente de alcalde, Santiago Domínguez, resumió en estas nueve palabras la principal exigencia del BNG para negociar los presupuestos con Caballero y su gobierno. Pero pese a su cortedad la frase tiene enjundia y un notable contenido político.
Porque lo que el BNG pidió ayer al alcalde vigués es que abjure de su política de ninguneo a la oposición en estos siete meses si aspira a tener presupuestos en vigor en 2012. Y no es poca la marcha atrás que le reclaman: nada menos que dar cumplimiento a los acuerdos del pleno que Caballero ha ignorado.
Llegados a este punto, lo que no será fácil dada la personalidad del alcalde, todavía tendrá que hacer nuevas plegarias como penitencia para lograr el perdón nacionalista. Primero, el gobierno deberá convocar a la junta de portavoces para hacer entrega oficial del presupuesto y recibir explicaciones sobre su contenido.
Cumplidas ambas exigencias el Bloque aceptaría negociar los presupuestos, aunque también ha planteado importantes objeciones al contenido de un documento que todavía no le ha sido entregado en su totalidad. La principal, que no están de acuerdo con un presupuesto restrictivo y a la baja, que se reduce en 6 millones de euros con relación al del 2011, cerca de un 3%. Este cambio, obviamente, supondría un enfoque radicalmente distinto de las cuentas municipales, con todo lo que ello supone.
Mínima cortesía
La dura reacción nacionalista tras meses soportando a un gobierno socialista en minoría que pese a ello no realizaba la menor concesión aparentemente pilló por sorpresa a Caballero. El alcalde declinó hacer declaraciones sobre este asunto. «Por cortesía hablaré primero con el BNG», se zafó ante los periodistas luciendo una helada sonrisa. Poco antes Domínguez confirmaba a los periodistas que enviaban su respuesta al PSOE públicamente «xa que nós coñecimos os orzamentos a través dos medios de comunicación».
Los nacionalistas no se quedaron solo aquí. De entrada, han constituido una comisión técnica para examinar y reelaborar las cuentas elaboradas por el gobierno del PSOE. También tienen previsto reunirse en los próximos días con diferentes entidades sociales de relevancia (federación vecinal, sindicatos, foampas, etcétera) para conocer sus demandas.
Exigencias relevantes
En los últimos meses Caballero ha hecho oídos sordos a numerosas demandas aprobadas en pleno por la oposición. Así ocurrió con los coidadores de barrio, que fueron elimiandos por el actual gobierno: lo mismo ocurrió con el convenio con la federación vecinal, también laminado. Otros dos casos señeros citados ayer por Santiago Domínguez son el centro cívico de Teis o la identificación como Alcaldía de cualquier obra o publicación municipal.
Antes de empezar a negociar Caballero deberá sustituir Alcaldía por Concello, reponer el convenio con la federación y los coidadores de barrio, así como devolver la gestión del centro cívico de Teis a la asociación de vecinos. Aunque la política es voluble, se hace difícil imaginar a un alcalde como Caballero desdiciéndose de todo lo defendido hasta ahora.
«Non pedimos imposibles», explicó ayer Domínguez a los periodistas. En caso de no cumplirse sus demandas «é mellor manter os orzamentos do 2011 prorrogados pois é mellor que o proxecto para o 2012. O único cambio é que non haberá capítulo 6». En otras palabras, que quedarán paralizadas las inversiones y por tanto las humanizaciones de calles que se han convertido en el buque insignia de su gestión. Para los nacionalistas no es ningún problema ya que quieren reducirlas para impulsar el gasto social. Esa es una de las diferencias hoy irresolubles entre ambas partes.
«Non pedimos imposibles, e se non que quede o orzamento do 2011 sen inversións»
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