Arte, música y mercadillo por los bares de Churruca

La tercera edición de «Reciclaxe» da vida diurna a los locales del barrio del «copeo»


vigo/la voz.

En Londres, en París, en Nueva York o en cualquier gran ciudad del mundo, los rastrillos de venta de objetos reciclados, diseño emergente y productos de segunda mano forman parte de su estampa habitual. Todo objeto tiene más opciones que la basura para iniciar una vida nueva en otras manos. En Vigo, todavía no, pero hay cada vez más gente que cree que hay un mercado a ambos lados del mostrador que demanda este tipo de iniciativas.

Así empezó Reciclaxe hace tres años, como un experimento alternativo que en cada edición ha ido creciendo en su oferta y en interés por parte del público. El evento que comandan jóvenes de diversos colectivos con el interés común por agrupar sinergias artísticas e inquietudes urbanitas, pintó ayer durante todo el día en la mayor parte de los bares de la zona de Churruca un lienzo completamente diferente al que se dibuja cada noche en esos mismos decorados.

Un buen puñado de bares abrieron sus puertas a horas inéditas para el gremio de los taberneros. Desde las 11 de la mañana, la Casa de Arriba, Vademecwm, Golem, Fiesta de los Maniquíes, Monstruo de un Solo Ojo, Le Suite, Boom Boom Room, Gato Negro, Cantina Candela, Lolita, Bauhaus y Batallón ofrecieron algo más que bebidas y música. Exposiciones de una decena artistas y acciones plásticas en directo como la de Antía Sánchez; colecciones outlet de varias tiendas, ropa de segunda mano y trabajos de nuevos diseñadores compartieron espacio con complementos, libros, cómics, singles, muebles y objetos de decoración a disposición del bolsillo de la clientela.

La banda sonora la pusieron un nutrido puñado de Dj's que animaron el evento hasta la noche. Y hasta los niños se estrenaron como clientes de club nocturno, ya que por la mañana el Vademecwm, meca local de las nuevas tendencias electrónicas, se transformó en un taller en el que los chavales hicieron trabajos de reciclaje de objetos. David Sierra dejó como legado un magnífico cartel que ilustró el evento y el diseño de unas guapísimas bolsas con el logo del certamen. Hasta el año que viene, o si es es antes, aún mejor.

Votación
0 votos