El Concello investiga los vertidos contaminantes a cuatro humedales


El departamento de Medio Ambiente ha decidido rescatar del olvido, y previsiblemente de un estado de degradación, los cuatro humedales ubicados en el casco urbano de la ciudad o en sus inmediaciones. Se trata del existente en A Bouza (Coia), de otros dos en Comesaña (Goberna y San Andrés) y finalmente el de O Vao. El de Coia es el más pequeño de todos, con 6.000 metros cuadrados de superficie, mientras que los dos de Comesaña totalizan 22.000 metros cuadrados y el de O Vao alcanza 40.000.

En A Bouza esta zona húmeda se encuentra totalmente rodeada de viviendas e instalaciones urbanas, y pegada a un parque público. El Concello quiere recuperar esta vaguada encharcada, eliminar las plantas invasoras y colocar carteles para que los ciudadanos conozcan sus características y colaboren en su conversación. De esta forma los vigueses sabrán que tipo de aves acostumbran a utilizarlo o los reptiles que viven allí.

El chequeo de los valores ambientales de cada uno de ellos y su señalización mediante carteles informativos se hará en todos lo casos empezando por los dos situados en la parroquia de Comesaña. No obstante, una parte fundamental del trabajo es detectar la existencia de vertidos que pongan en peligro su pervivencia o contaminación por pesticidas, pero los resultados no se conocerán hasta dentro de uno o dos meses, cuando concluyan su trabajo los técnicos contratados por el Concello.

En el caso del humedal de San Andrés tiene sus aguas afectadas por la salinidad del mar debido a las mareas, por lo que plantas existentes han desarrollado una cierta tolerancia. Su paisaje ofrece la presencia de salgueiros y espadanas, y asociado un bosque de ribeira de considerables dimensiones alto valora natural. En ambos habitan gallinas de río, un ave que también es frecuente en el Lagares, así como ejemplares de alavanco real.

El estudio incluido en el Plan Xeral de urbanismo señala que cuenta «cunha lámina de auga na que destaca unha rica vexetación acuática e hidrófila e un bosquete de ribeira ben conservado onde destacan amieiros, salgueiros, sabugueiros, sanguiños e incluso unha pequena mancha de carballeira sen carballos, loureiros, e castiñeiros nun outeiro próximo». Los redactores del planeamiento urbanístico calificaron este espacio como de «alto valor ecolóxico», y destaca su fauna variada y una rica herpetofauna (reptiles).

No obstante, por tamaño y características, el más relevante es el de O Vao. Cuenta con fauna variada de anfibios y reptiles, aves acuáticas nocturnas y diurnas y garzas reales. Pese a estar fuera de la ciudad sufre graves presiones debido a la cercanía del Club de Campo y la calle Ricardo Mella y en el pasado se observaron vertidos de aguas sucias en los dos regatos que lo alimentan, Vao y Carballosa. En sus cuarenta hectáreas engloba vegetación en zonas permanentemente encharcadas, bosque de ribera, prados también encharcados y espacios agrarios de interés paisajístico.

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Urbanismo