La viguesa más ruidosa de Berlín cumple su sueño

El cuarteto al que da nombre esta joven perscusionista lanza su primer disco


Vigo 28/11/2008 02:00 h

Lucía Martínez empezó a coleccionar juguetes musicales cuando era una niña. Comenzó con un vibráfono, una marimba, el piano y pequeña percusión pero un día entró a formar parte de su vida la batería. Detrás de ella es donde más cómoda se siente, en cualquier registro musical. No puede renunciar a ningún estilo aunque ahora va a dar un paso de gigante en el jazz con el lanzamiento del disco Soños e delirios del cuarteto al que da nombre.

Comenzó a estudiar música con apenas nueve años. «No me recuerdo a mi misma sin ensayos, sin baquetas y zanfoñas o con los sábados libres». Aunque al principio era un juego para distraer a un niña muy inquieta, la música se ha convertido en su profesión. Es una de las escasas baterías gallegas porque todavía es raro ver a una mujer detrás de este instrumento y más, como en su caso, siendo la cara visible de la banda. «Por tradición igual el batería es el menos reconocido pero no por ello el menos importante en el grupo».

Los componentes de Lucía Martínez Cuarteto se conocieron en la Escuela de Música y Artes del Espectáculo de Oporto en el 2007. Antes que un cuarteto, eran un grupo de amigos y compañeros de estudios. Un buen día a Lucía se le ocurrió crear un proyecto común, que lleva su nombre porque además de ocuparse de la batería es la que compone la música y ha creado la idea y el concepto con el que quieren convencer al público. En este objetivo le acompañan João Pedro Brandao con el saxo, Carl Minnemann al contrabajo y Pedro Neves tras el piano.

Su proyecto musical se va a consolidar en las próximas semanas cuando se publique su primer disco. Lo grabaron en apenas tres días en un estudio de Madrid aunque las protagonistas de las canciones son otras dos ciudades, Vigo y Oporto. «Las canciones hablan de cuentos que suceden en Vigo y sueños que se cumplen en Oporto, viajes y otras historia». También están muy presentes en sus canciones las historias de Agustín Fernández Paz, un autor que había leído en el colegio y que redescubrió por un encuentro en la calle. «Los libros pesan mucho en mi música ya que creo que un música tiene que ser receptivo y tolerante al arte en general, porque la música no viviría si no hubiese cine, teatro, literatura o arquitectura». En lo puramente musical, aunque el jazz es el protagonista del disco hay influencias de la música contemporánea, ritmos mediterráneos, flamenco y folk gallego. Lucía comenzó como percusionista de música tradicional y es un campo en el que también se mueve como pez en el agua. De hecho, toda la música es original excepto una de las pistas, «Eu ausenteime de Marín», un tema tradicional gallego que siempre se cantaba en casa de Lucía y en el que ha contado para la voz con la colaboración de la cantante portuguesa Maria João.

Mientras grababa el disco la maleta con todo lo necesario para trasladarse a Berlín esperaba en la puerta. Allí vive desde hace algo más de un año para poder estudiar composición en la Universidad de la Artes de la ciudad. No ha tardado mucho en adaptarse a las costumbres y mentalidad alemana y habla maravillas de Berlín, sobre todo, por lo que le aporta culturalmente. «La oferta cultural de esta ciudad es algo asombroso en teatro, música y cine. Lo puedes ver todo y escuchar todo». Eso sí, hay tres cosas que echa mucho de menos: «la familia, el mar y la luz».

Lucía no sabe si realmente es posible vivir de su profesión en Galicia y aunque espera que así sea, mientras tanto, aprovecha las oportunidades que le brinda vivir en una de las capitales culturales de Europa. «Fuera uno tiene más oportunidades y más facilidades para tocar y establecer contactos».

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