«El que prueba la comida japonesa termina enganchado»


Belén Bobo, periodista de vocación, dio un giro de 180 grados en su vida profesional hace poco más de dos años, cuando decidió cambiar el mundo de la información por la hostelería. Explica que el cambio fue fruto de su devoción por la comida japonesa, a la que se acostumbró cuando residía en Madrid.

Cada vez que venía a Vigo, que lo hacía con frecuencia, echaba de menos una oferta de comida asiática de calidad. Pensé que ya era hora de prestar atención a ese mercado potencial. Así fue como en la primavera del 2006 nació Vigo Kyoto. «Puede parecer que todo está inventado, pero no es así. Hay muchos nichos de mercado sin explotar», afirma.

Firme defensora de la comida asiática en general y de la japonesa en particular, Belén Bobo dice que es buena para el corazón, digestiva y nada pesada. Por experiencia propia sabe que el posible rechazo inicial a consumir pescado crudo es una cuestión mental. «Hay que superarla la primera vez. Los que lo hacen terminan enganchados. Es bueno probarlo todo; a veces por no hacerlo nos perdemos cosas realmente buenas», afirma.

Con el fin de facilitar la elección a los más reticentes, la carta incluye algunos platos de wok y otros también cocinados.

Respecto de posibles reticencias de tipo sanitario Belén es tajante: «Además de elegir siempre el mejor producto que encontramos en el mercado, todo el pescado pasa por congelación para evitar cualquier problema en ese sentido». Vigo Kyoto cierra domingos y lunes.

soledad.anton@lavoz.es

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