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«Final Fantasy» se pasa al videojuego musical

Víctor Moyano EL SÓTANO PERDIDO

OCIO@

Los creadores lanzan un juego para Nintendo 3DS que permite seguir el ritmo de las clásicas canciones de la serie a golpe de lápiz táctil

11 sep 2014 . Actualizado a las 23:35 h.

Con la intención de deleitarnos con las partituras clásicas de la serie Final Fantasy, Square Enix lanzó para Nintendo 3DS Theatrhythm Final Fantasy, un entretenido videojuego musical donde seguir el ritmo a golpe de lápiz táctil fue la clave para su rápida aceptación. Una franquicia tan asentada y sólida como Final Fantasy cuenta con más de un centenar de melodías que muchos jugadores mantienen en su cabeza como un eco portador de buenos recuerdos, y la compañía japonesa no dejó pasar la oportunidad de repasar el repertorio más atractivo para los jugadores sensibilizados por las piezas de Nobuo Uematsu y sucesores.

Theatrhythm Final Fantasy Curtain Call, la secuela oficial del título, llega con las mismas intenciones, aunque revisando los modos de juego y actualizando la plantilla de personajes jugables y partituras, todo para ofrecer una experiencia de juego mucho más amplia y divertida. Son más de 200 las canciones disponibles en esta entrega, que recoge desde los temas más emblemáticos hasta los menos conocidos. Así, no solo será habitual disfrutar de las piezas tradicionales de Final Fantasy VII, por ejemplo, además podemos descubrir las melodías que despuntaron hace más de una década, como las bandas sonoras de Mystic Quest o Chocobo?s Dungeon, e incluso Type-0, el proyecto que a nuestro pesar se resiste a salir en Europa.

En la variedad está el gusto

Las mecánicas de este Curtain Call no han variado un ápice con respecto al Theatrhythm original. Se mantienen idénticas para facilitar la adaptación de sus seguidores, y, de hecho, la obra propone desde el primer momento tres niveles de dificultad que van añadiendo variedad a las notas, generando distancia entre el principiante y el experto, lo que nos brinda varios niveles de habilidad y más horas de juego. Al tratarse de un videojuego de ritmo, nuestra recomendación es contar con unos auriculares para centrar la mayor atención en la música, pues los altavoces de Nintendo 3DS no someten al jugador al mismo grado de inmersión.

El objetivo en cada pieza es pulsar correctamente sobre el ritmo marcando cada patrón de notas que aparece en la pantalla. En los niveles más fáciles solo tendremos que pulsar en cualquier parte de la pantalla cuando la nota llegue a su correspondiente molde, obteniendo una puntuación diferente en función de la habilidad que demostremos. Avanzando en el grado de dificultad, el jugador tendrá que deslizar el lápiz táctil hacia una de las ocho direcciones posibles, e incluso mantener fijo el periférico dando continuidad a la línea durante un período de tiempo. La curva de dificultad, como señalábamos con anterioridad, está perfectamente integrada para que poco a poco ganemos habilidad con el lápiz. Por suerte, y para los escépticos del control táctil, Square Enix promueve tres tipos de control: uno basado en la pantalla táctil, otro empleando los botones frontales y un híbrido combinado, todo con la intención de que cualquier jugador se desenvuelva de la manera más cómoda escuchando música.

Lamentablemente en esta entrega Square Enix se ha desentendido de la trama, una de las mayores virtudes de la franquicia, para ofrecer jugabilidad directa. Así, y de la misma manera que ocurrió en el juego de lucha Dissidia: Final Fantasy, la argumentación se reduce a una lucha entre Caos y Cosmos, emplazando al jugador a desarrollar la empresa de equilibrar la balanza entre el bien y el mal a base de puntos de ritmo. Estos puntos los iremos adquiriendo a medida que van sucediéndose las fases, recompensando a su vez al jugador con más contenido para la obra.

Curtain Call propone tres modos de juego bastante diferenciados a pesar de repetir las mismas mecánicas. Por una parte tenemos el modo libre, donde el jugador selecciona entre las más de 200 canciones que recoge el título de la franquicia y selecciona libremente su dificultad. Las fases se dividen, a su vez, en dos vertientes: las batallas, donde utilizamos un equipo de cuatro héroes; y las fases de campo, en las cuales un único personaje recorre un nivel donde chocobos y barcos voladores completan la receta visual.

Tintes de rol para disfrutar de la música

Pero en Theatrhythm Final Fantasy Curtain Call, contamos con una serie de misiones que le dan más variedad al asunto. Hablamos del modo Quest, donde un mapamundi nos ofrece una serie de casillas que esconden una fase que superar. Esta vertiente del juego cumple las funciones de modo historia, pues permite ir adquiriendo puntos de ritmo y fragmentos de gemas imprescindibles para ampliar el plantel de personajes con nuevos héroes y heroínas. Además, en este modo se profundiza un poco más el sistema de batalla que promueve este Curtain Call, pues en función de los personajes seleccionados y de su nivel, el jugador se servirá de una serie de habilidades y objetos con los que jugar. Esta mezcla de rol y virtuosismo musical se combinan para poner al jugador las cosas más fáciles en las campañas más largas, pues mantendremos nuestro nivel de vida durante todo el recorrido hasta el jefe final de la mazmorra; en contrapartida cualquier despiste puede ser fatal, ya que si en alguna fase somos vencidos tocará volver a la primera casilla. La combinación de los objetos, llaves y demás elementos que nos ofrece la aventura musical, así como las batallas contra los jefes medianos que nos premian con más bonus es vital de cara a la parte final del videojuego, donde las fases son más largas.

El último de los modos de juego es un versus que permite batirse en duelo contra otro jugador o contra la propia consola. La mecánica continúa la misma línea, aunque con variaciones EX que permiten disfrutar un nivel más de las canciones una vez que nos las conocemos al dedillo. De esta manera a medida que vamos sumando notas al combo rellenamos la barra de poder, y cuando esto ocurra, nuestro rival verá sus notas rotando, bailando, más rápidas de lo habitual o incluso no las verá, reduciendo así su tiempo de reacción. Eso sí, nuestro equipo de héroes debe tener un buen nivel, además de estar equipado con las habilidades y objetos necesarios para hacer frente a la cantidad de usuarios que irán descubriendo todos los secretos del videojuego.

Curtain Call se complementa con un modo Museo, donde se pueden visualizar la gran cantidad de videos que se han incluido en el videojuego, con secuencias de los Final Fantasy más punteros a nivel técnico, incluyendo, además, fragmentos de la película basada en la séptima entrega Advent Children. Dentro de este espacio el jugador puede disfrutar de la banda sonora de la franquicia con un cómodo reproductor. Este nuevo Theatrhythm es un videojuego muy completo, que exige de muchas horas para poder ser completado al cien por cien.

Los héroes de «Final Fantasy» convertidos en muñecos de trapo

Como ya ocurrió con su predecesor, Theatrhythm Final Fantasy Curtain Call cuenta con un apartado técnico propio. Los diseños de Yoshitaka Amano y Tetsuya Nomura han retornado en cuerpos y rostros caricaturescos y minimalistas, dando una apariencia entre juguete y guerrero que tanto llama la atención a los más peques. Si a nivel visual el juego de Square Enix es bastante particular, es en la banda sonora donde nos encontramos el mejor ingrediente del título. Un total de 221 canciones, sin contar las que llegarán como contenido adicional, mantienen la frescura y autonomía de cada entrega. Un repertorio musical que, si bien es cierto no incluye todas las piezas de cada entrega, compila a la perfección lo que intenta transmitir cada producción. Temas potentes que oscilan entre la esperanza y la aventura, la luz y la oscuridad, la tristeza y la belleza que se dejan escuchar entre toques de pantalla.

Conclusiones

Curtain Call es un digno sucesor de la franquicia musical para Final Fantasy. El videojuego es mucho más redondo y completo que su predecesor, y la compañía ha demostrado tomar nota de los errores del pasado y proporcionar al jugador las mejores melodías de la franquicia bajo un sistema de juego que encaja entre los amantes del ritmo. En contraposición, nos encontramos con un apartado técnico que no ha mejorado al mismo ritmo que el resto del conjunto. Quizá la razón la encontremos en la incorporación de tantos personajes y objetos desbloqueables, algo por otra parte, es imprescindible para el fan, aunque menos importante para aquellos que se acerquen a disfrutar por primera vez de la banda sonora de esta serie de referencia dentro del rol japonés.