Como en la leyenda, el rey Arturo es incapaz de morir. Año tras año aparecen en la cultura contemporánea nuevas aproximaciones a un mito, el del monarca que pudo ser y no fue, que es universal.
Tanto en la literatura como en el cómic pasando por el cine o la televisión, se suceden los proyectos que intentan revisitar el mundo artúrico.
Muchos, como la serie Camelot (apadrinada por los hermanos Ridley y Tony Scott, que contaba con un reparto de campanillas) han sido fallidos y han sido cancelados por no tener la calidad suficiente y por no atraer de forma masiva al público.
Otros, como la película Excalibur, dirigida por John Boorman a comienzos de los años 80, cuentan con el aplauso de la crítica por su excelencia.
En los videojuegos no hay grandes referencias. Aunque a lo largo de los años se han publicado varios títulos con pretensiones, ninguno puede ser calificado con un sobresaliente.
El intento más serio de dejar huella con el mito artúrico lo ha protagonizó la compañía Neocore con King Arthur: The Roleplaying Game.
Considerado como un diamante en bruto, fue uno de los títulos revelación para pecé en el 2010 con una propuesta atractiva: mezclar estrategia y rol con combates más o menos masivos y un marcado componente aventurero en varias fases del un juego que mezclaba hechos más o menos históricos (la invasión de los sajones) con elementos fantásticos y legendarios (la lucha contra los Seidhe).
El jugador dirigía los destinos de la antigua Bretaña en una campaña muy difícil y de acabado irregular. Ahora ve la luz su secuela, que revisita otro mito artúrico, el del rey Pescador, y permite al jugador librar combates a gran escala y duelos épicos en una nueva trama argumental.
El juego ha sido recibido con división de opiniones. Las positivas destacan la calidad de su guion, las negativas reprochan que no ha sido bien optimizado y que le faltan aspectos que fueron clave en el primero.
K. ARTHUR II
39,99 euros
Estrategia/Rol
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PC
www.king
arthurthe
wargame.
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