El Dépor aprueba una «ley mordaza» para sus futbolistas y empleados

Establece un reglamento de régimen interno que incluye sanciones a aquellos que filtren información o hagan declaraciones sin autorización del club

a coruña / la voz, 03 de febrero de 2016. Actualizado a las 16:48 h. 23

0
0
0
0

El Deportivo está decidido a controlar directamente la información que sale o pueda salir desde dentro del club. Quiere evitar que los jugadores puedan realizar manifestaciones públicas sin permiso y que estas lleguen a los diferentes periódicos, emisoras de radio o cadenas de televisión sin gozar del visto bueno de la dirección de comunicación de la entidad blanquiazul. Y en este espíritu fiscalizador acaba de aprobar un régimen interno que se convertirá en su particular ley mordaza.

Con este documento, que ya cuenta con la aprobación de la plantilla y del consejo de administración, aquellos empleados que realicen cualquier tipo de interactuación pública con un medio de comunicación o desvele información que afecte al Deportivo, independientemente de la trascendencia de la misma, incurrirá en una falta que podría acarrear una importante sanción económica.

Coincidiendo con la jornada de Integridad impulsada por la Liga de Fútbol Profesional y que se desarrolló hace unas semanas en Abegondo, cuando un abogado de la LFP abordó aspectos como la manipulación de resultados y las apuestas deportivas, el asesor jurídico del club, Óscar Rama, y el consejero del área social, Martín Pita, presentaron a los jugadores, empleados y consejo de administración el código ético en el que llevaban meses trabajando.

Afectados

Destinado a los trabajadores y no a los consejeros, que tienen su propio código ético

Dado que el cargo de consejero en el Deportivo no es remunerado, estos no se someterán a la articulación del nuevo código ético implantado por el club. En cambio, sí tienen uno propio que, si bien recoge su compromiso de no filtrar documentación de la entidad, no les prohíbe conceder entrevistas o realizar manifestaciones sin someterse al control de la dirección de comunicación. En la práctica, sin embargo, también cumplen esta máxima.

Convenio colectivo

El texto va en contra de lo que recoge el acuerdo de relación entre futbolistas y clubes

El convenio colectivo es claro en lo que a la libertad de expresión de los jugadores profesionales se refiere. Así, en su artículo 39 dice: «Los futbolistas profesionales tendrán derecho a manifestar libremente su pensamiento sobre cualquier materia y, en especial, sobre los temas relacionados con su profesión, sin más limitaciones que las que se deriven de la Ley y el respeto a los demás». Es decir, el club no puede limitar el cuándo ni dónde deben realizar las declaraciones.

Futuro

El club intenta que los jugadores nunca manifiesten su malestar en público

Aunque en algunos casos hay futbolistas que mostraron su conformidad con la redacción de este artículo mordaza y de hecho el reglamento está consensuado y aprobado por la plantilla, en el fondo supone un gol por la escuadra del consejo de administración al plantel. Dado que los jugadores no podrán realizar ninguna manifestación pública en medios de comunicación ni filtrar información que ataña a la entidad, en un hipotético caso de malestar de la plantilla por cualquier circunstancia, el club estaría protegido, ya que si hicieran público su enfado, los jugadores podrían ser sancionados con el reglamento en mano. No obstante, una actuación disciplinaria sería tumbada por un juzgado.

Redes sociales

Se permite su utilización apelando al sentido común de los profesionales

Mensajes de apoyo, reflexiones sobre la temporada o agradecimientos a la afición. Todo está permitido. Se apela al sentido común de los futbolistas para manejarse en las redes. Obviamente, el código recoge que serán sancionadas aquellas manifestaciones que atenten contra la imagen del club o el buen decoro.

Conducta

Actitudes violentas, deportes de riesgo y familiares lejos en los desplazamientos

Entre las numerosas actuaciones que regula el régimen disciplinario está la de las actitudes violentas o de menosprecio con compañeros, rivales, aficionados... Así también la prohibición de practicar deportes de riesgo o la de que familiares o amigos de los futbolistas se alojen en el mismo hotel en los desplazamientos.

Caso Luisinho

El entrenador pidió a su vestuario hermetismo

Un conflicto que derivó en que se incluyeran las filtraciones como falta susceptible de sanción en el reglamento de régimen interno fue el sucedido entre Arribas y Luisinho. Aquel día, el entrenador se molestó por que trascendiera a la luz pública su charla tras el incidente. Esa tarde, pidió hermetismo total al vestuario de cara al futuro y trató de convencer a sus jugadores de la importancia de evitar a los periodistas. Días después, el club prohibió el acceso de la prensa a la salida de los futbolistas.

Temas relacionados

Publicidad

Comentarios 1