Desde la Vicaría de Asuntos Económicos no ofrecen explicación oficial sobre la reclamación judicial interpuesta. Confirman, eso sí, que se trata de una cantidad «por alquileres de varios años», pero insisten en que «no habrá ninguna valoración ni declaración, por tratarse de un asunto que está en vía judicial». A escasos doscientos metros de la sede diocesana, Raúl, un leonés de 50 años que lleva uno en ese piso de acogida donde, de vez en cuando, recibe la visita de su hijo que se desplaza desde tierras castellanas donde vive con sus abuelos -la madre ha muerto- asegura que no entiende la posición de la Iglesia. «¿Para qué quieren ellos el piso? Es tan antiguo que no creo ni que puedan alquilarlo».