París 07/07/2015 17:02 h

Chanel impresionó hoy de nuevo a sus invitados con la puesta en escena de su desfile de Alta Costura en París, para el que reconstruyó un casino donde jugaron conocidas estrellas del espectáculo como Kristen Stewart o Julianne Moore, mientras desfilaba a su alrededor la colección otoño-invierno de la casa.

Si algo le gusta al modisto alemán Karl Lagerfeld es sorprender y los recursos económicos de esta firma propiedad de los hermanos Wertheimer le permiten construir efímeros decorados que hacen viajar al público y generan imágenes fáciles de recordar. Prueba de ello es que el «Grand Palais» de París estaba irreconocible esta mañana, ya que la cúpula de cristal quedó cubierta por el techo de la sala que se customizó con cuatro mesas de juego y más de una treintena de máquinas tragaperras.

Al igual que cuando recreó un supermercado, Lagerfeld personalizó estos artículos con el logotipo de Chanel y con menciones a la casa como «Five diamonds», en referencia a su perfume número 5, o «Trente et un Cambon», por la dirección del histórico taller de la fundadora.

Las actrices Kristen Stewart, Julianne Moore o Geraldine Chaplin, las cantantes Rita Ora y Vanessa Paradis -acompañada por joven hija Lily-Rose Depp-, y la modelo Lara Stone irrumpieron en la sala una vez que los crupieres se habían instalado. Pero en lugar de acomodarse en la primera fila, tomaron asiento junto a la ruleta para apostar sus ahorros, o fingir que lo hacían, ante la mirada sorprendida del público que no dudó en retratar este momento con sus teléfonos móviles.

Stewart y Moore se metieron en su papel y bromearon durante el espectáculo mientras decidían la cantidad que querían jugar, intentando permanecer ajenas al vaivén de las modelos que deambulaban a su alrededor con las prendas de la colección «Cercle Privé» (círculo privado).

Chanel recurrió en esta ocasión a las impresoras en 3D para confeccionar una fina rejilla rígida que le permitió construir estructuradas chaquetas con detalles de pedrería o generar nuevas texturas que hagan evolucionar a su icónico traje de «tweed». Karl Lagerfeld propuso futuras versiones de estos conjuntos que, para la próxima temporada de frío, se compondrán de faldas de tubo por encima de la rodilla. En lo que respecta a las chaquetas, éstas podrán ser por la cintura y ajustadas al cuerpo o largas y con solapas situadas al revés.

La casa fundada por Coco Chanel configuró vestidos más cortos por delante que por detrás, cosió volantes voluminosos plisados en los bajos, dibujó corpiños cuadrados e hizo flotar las rígidas y abultadas faldas de algunos modelos. Las finas plumas de avestruz y las perlas fueron algunos de los delicados detalles de esta colección que caminó sobre zapatos abiertos por detrás y con puntiagudos picos en el empeine.

El octogenario modisto, que ostenta la dirección creativa de la casa desde 1982, salió a saludar con Kendall Jenner, del clan de las televisivas Kardashian. Esta modelo desfiló con el conjunto de novia que, en este caso, se componía de un estricto traje de pantalón con chaqueta cruzada y un velo que arrastró como una cola desde los hombros.

Lagerfeld todavía tiene trabajo por delante puesto que mañana presentará la colección de «alta peletería» que ha diseñado para celebrar sus cincuenta años al frente de la firma italiana Fendi. Esta exaltación de las polémicas pieles ha generado reacciones como la de la actriz Brigitte Bardot que le ha pedido a la gata del modisto que medie para que su amo rectifique.

En esta tercera jornada de la Semana de la Alta Costura también presentan sus propuestas Giorgio Armani Privé, Stéphane Rolland, Bouchra Jarrar, Julien Fournié, Yiqing Yin o Alexandre Vauthier.

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