Víctor Calvo-Sotelo: «Hay que adaptar cuanto antes las antenas para no perder canales»

Las antiguas frecuencias se apagarán definitivamente el 31 de marzo

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REDACCIÓN / LA VOZ

El próximo 31 de marzo los canales que cambiaron de frecuencia en octubre apagarán definitivamente su vieja señal. Aunque la mayoría de los hogares ya han resintonizado sus televisores, alrededor de un 40 % de los edificios aún no han adaptado sus antenas para poder recibir las nuevas frecuencias, por lo que a partir de ese día podrían perder canales. Víctor Calvo-Sotelo, secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, recuerda la importancia de agilizar los trámites para conservar toda la oferta televisiva y poder percibir la ayuda que ofrece el Gobierno.

-¿Cómo valora la evolución del proceso del dividendo digital?

-Creemos que está avanzando a buena velocidad, pero es importante trasladar la necesidad de tener adaptadas las instalaciones para seguir viendo toda la programación.

-¿Qué porcentaje de antenas están ya adaptadas?

-Más de la mitad de los edificios han adaptado ya sus instalaciones y el resto debe hacerlo antes del 31 de marzo. También pueden hacerlo después, pero en esa fecha podrían perder canales en función de las zonas. En cualquier caso, hasta finales de junio pueden solicitar las ayudas que el Gobierno ha previsto para que el cambio se haga sin ningún coste para los ciudadanos.

-¿A qué se atribuye este retraso en la adaptación?

-Es un proceso que involucra a 900.000 edificios y lleva un tiempo adaptarlos todos. Creo que ahora estamos en una velocidad muy buena que nos va a permitir que la gran mayoría estén adaptados en la fecha límite. Y en el plazo que va desde marzo hasta junio, se puede hacer esta adaptación sin coste.

-¿Habrá subvención para todo aquel que la solicite antes del 30 de junio?

-Todo el mundo tiene la ayuda garantizada si ha hecho esa adaptación y presenta los documentos antes del 30 de junio. Más tarde de esa fecha no la obtendría. No debe haber una preocupación sobre la posibilidad de no recibir la ayuda, solo hay que ocuparse de contratar esa adaptación en el plazo previsto. Los fondos son suficientes para la adaptación de 900.000 edificios de toda España.

-¿Por qué en algunos zonas limítrofes se ha adelantado el proceso del dividendo?

-Lo hemos adelantado en zonas de Galicia, País Vasco, Extremadura, Cataluña y Andalucía porque, al haber sobrepasado la fecha del 1 de enero del 2015, la emisiones de televisión en la banda de 800 megahercios podrían interferir, en esas provincias limítrofes, con las telecomunicaciones móviles francesas y portuguesas. En esos casos, hemos tenido que adelantar el apagado o simplemente modular la potencia de las emisiones para mantener la coordinación con Francia y Portugal, que están en un proceso parecido y ya están utilizando las frecuencias para la telefonía móvil de cuarta generación.

-¿Por qué en España se ha retrasado el proceso y ha sido preciso pedir tres meses de prórroga sobre lo previsto por Bruselas?

-El ministerio tenía diseñado este proceso hace más de dos años, pero ha coincidido con una situación de incertidumbre en el sector de las televisiones por una sentencia del Supremo que ponía en cuestión algunas licencias de televisión. Por eso no se quiso poner en marcha hasta que no hubiera una situación más clara que nos permitiera definir el mapa de frecuencias nacional. Esto hizo que empezáramos más tarde de lo previsto y tuviéramos los plazos más ajustados. Al llegar a fin de año, y viendo que faltaba un volumen importante de edificios por adaptar, el Gobierno tomó la decisión de ampliar el plazo en tres meses.

-Una vez que el dividendo haya concluido y funcione la telefonía 4G, ¿existe riesgo de interferencias con la señal de televisión?

-Hace más de dos años hicimos pruebas piloto en Zamora, provincia que está ya adaptada al dividendo digital y emitiendo telefonía 4G en las nuevas frecuencias. Eso nos ha permitido identificar con precisión en qué casos se producen interferencias y son pocos. De cualquier forma, en aquellas viviendas en que se pudieran producir interferencias, corre a cargo de la operadora de telecomunicaciones poner una solución. No es un asunto que deba preocupar a los ciudadanos.

-¿Nos aguarda un nuevo dividendo digital en cinco años?

-Europa ha anunciado que puede haber un segundo dividendo digital en la banda de 700 megahercios. En una comunidad como Galicia, con una población muy dispersa, frecuencias bajas como las de 700 y 800 megahercios permiten una cobertura regional más amplia. Es una señal que llega más lejos, entra mejor en los edificios y va a dar más calidad. Hoy los ciudadanos sufren las consecuencias de la adaptación de la televisión, pero con carácter inmediato verán también las ventajas de contar con servicios de Internet en movilidad mucho mejores.

-¿Habrá que resintonizar otra vez en unos años?

-El plan actual ya está adaptado a ese nuevo dividendo que se producirá, de modo que las nuevas frecuencias actuales ya las hemos situado en zonas que no se verán afectadas por ese segundo dividendo. Habrá que adaptar muchas menos instalaciones y afectará a menos canales.

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