Después de la ceremonia de pompa y circunstancia de la inauguración de los juegos olímpicos, el pebetero floral de Londres 2012 se extinguirá el domingo con el pop británico de nuevo como gran protagonista y principal exportación del país. El acto de clausura, que La Primera retransmitirá mañana en directo a partir de las 22 horas, lleva por título Una sinfonía de la música británica y pretende ser «la mayor after-party del mundo», según confesó al Telegraph el director musical del acto, David Arnold, uno de los principales compositores británicos de bandas sonoras. «Si la ceremonia de inauguración fue la boda, nosotros seremos la fiesta de la boda [...] Vamos a poner Blame It On the Boogie y reírnos», aseguró.
Con mucho de simbología egocéntrica para el país anfitrión, las ceremonias que abren y cierran los juegos olímpicos se han convertido en grandes espectáculos de nuestro tiempo. Si la inauguración fue seguida por mil millones de personas en todo el mundo, se estima que la clausura, de unas dos horas y media de duración, la verán 750 millones de espectadores.
Los contenidos de ese espectáculo, con dirección artística de Kim Gavin, son secretos, como ocurrió con la apertura, pero, igual que sucedió entonces, muchos son secretos a voces. Si en los últimos días se especulaba con que uno de los momentos musicales de la noche podría ser la reunión de las Spice Girls sobre el césped del parque olímpico, los tabloides británicos lo confirmaron ayer al publicar las imágenes de las cinco cantantes ensayando subidas a otros tantos taxis negros londinenses.
También Pet Shop Boys, Brain May, Annie Lennox, Tinie Tempah y George Michael figuran en las quinielas de quienes cantarán mañana ante unos 10.000 atletas y 80.000 asistentes. Puestos a circular, los rumores apuntan incluso a Elton John, The Who, Take That o los mismísimos Rolling Stones. Para poner el punto irónico al acto, varios medios aseguran que Eric Idle, miembro de Monty Python, cantará el himno Always Look On The Bright Side Of Life.
Mientras que Danny Boyle ensalzó en la inauguración la historia, la tradición y la industria del país entre verdes colinas y grises chimeneas, esta vez en el estadio se verán grandes réplicas del Puente de Londres, la Catedral de San Pablo, el London Eye y el Big Ben. Y esta vez no bajarán del cielo ni 007 ni la reina de Inglaterra.