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Microsoft se niega a dar datos de sus clientes al Gobierno de Estados Unidos

La Voz / Agencias

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En el primer caso conocido de objeción a estas peticiones, el gigante informático argumenta que los correos electrónicos requeridos se encuentran almacenados en el extranjero

11 jun 2014 . Actualizado a las 23:02 h.

Microsoft ha dado un golpe en la mesa contra el acceso del Gobierno estadounidense a los datos de sus usuarios. El gigante informático ha decidido enfrentarse a las autoridades después de que estas le ordenasen entregar información almacenada en uno de sus servidores en el extranjero, en la que se cree que es la primera objeción a este tipo de peticiones.

La compañía afirma, en una demanda judicial con la que pretende bloquear la petición, que la puesta a disposición de esos datos, almacenados según informa The Washington Post en un servidor de Irlanda, podría ir en contra de los tratados internacionales y reduciría «la protección de la privacidad de todo el mundo alrededor del planeta». Y, al mismo tiempo, lamentan la actitud del Gobierno estadounidense, que utiliza una norma local «para obtener los correos electrónicos privados de cualquier suscriptor sin importar el lugar donde se almacenen esos datos en el mundo y sin que el suscriptor o el gobierno extranjero implicado estén al tanto y den su consentimiento».

Este tipo de situaciones, encuadradas en un vacío legal, son nuevas, ya que, hasta hace poco, la mayoría de proveedores de correo electrónico estadounidenses almacenaban sus datos en territorio norteamericano. Pero, a medida que las compañías han ido creciendo y manejando datos de personas en todo el mundo, el almacenamiento de la información también se ha diseminado alrededor del planeta, en parte para garantizar un menor retraso en el acceso y descarga de vídeos y correos, en parte para garantizar la adecuación a las normas específicas de cada región.

Ante esta situación, David Howard, abogado de la compañía fundada por Bill Gates, considera que el acceso a datos en el extranjero no está justificada, ya que «un fiscal no puede obtener una orden estadounidense para ir a requisar la casa de alguien, de la misma forma que un fiscal extranjero no puede obtener en su país una orden para venir a investigar a Estados Unidos».

Los legisladores y el resto de las grandes compañías tecnológicas afincadas en Estados Unidos están a la espera de la resolución del caso, que podría llegar a cambiar las reglas del juego que han dominado las relaciones entre ellas y el Gobierno hasta ahora, unas dinámicas destapadas por el ex miembro de la CIA Edward Snowden. Desde el operador Verizon, que ha atendido las solicitudes siempre que se pidió información, apoya por completo a Microsoft y considera que, en este caso, hay serias dudas de la legitimidad de la petición. Si se cumple, argumentan, «daría poderes extraordinarios y sin precedentes» a las autoridades, algo que tendría un impacto «devastador en las relaciones comerciales de las compañías estadounidenses en el extranjero».