Estímulos para evitar la demencia en mayores sordos

La Obra Social 'la Caixa' apoya un programa para paliar el deterioro cognitivo asociado a la pérdida de audición

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redacción / la voz

Es un círculo vicioso que se retroalimenta. Quieren mantener una conversación, pero poco a poco dejan de entender lo que les hablan. Las charlas empiezan a ser más cortas y menos frecuentes, la vida social se reduce. A medida que la pérdida de audición avanza de forma inexorable, el aislamiento se ensancha. Los afectados empiezan a encerrarse en sí mismos, a lo que le sucede la disminución de una serie de funciones cerebrales que se inactivan porque no las utilizan. Es el caldo de cultivo propicio para el deterioro cognitivo y el desarrollo de demencias. No en todas las personas mayores con discapacidad auditiva se produce esta relación, pero el riesgo de que exista es mayor. Y evitarlo es, precisamente, el objetivo de la Asociación Coruñesa de Promoción del Sordo (Acopros), que ha puesto en marcha un programa pionero para prevenir la demencia en adultos que empiezan a quedarse sordos a partir de una cierta edad.

El proyecto, que en principio beneficiará de forma directa a 25 personas, ha recibido el apoyo de la Obra Social 'la Caixa', que lo ha financiado con una aportación de 17.000 euros. De lo que se trata es de estimular las capacidades cognitivas de los participantes a través de sesiones individuales y colectivas dirigidas por profesionales especialistas en la materia, como logopedas, psicólogos, audioprotésicos y otorrinos. «Por nuestra experiencia en el trabajo con la discapacidad auditiva hemos detectado que no se está dando respuesta a esta situación, ya que existe, principalmente, un desconocimiento general sobre la sordera y, particularmente, sobre sus implicaciones a nivel cognitivo», explica Inma Tabernero, coordinador de proyectos en la asociación coruñesa.

Aprender a leer los labios

A los participantes se les ofrecen estímulos para la rehabilitación logopédica, ya que de lo que se trata también es de mantener entrenado al oído para que la pérdida auditiva vaya a más. Igual de importante es la enseñanza de la lectura labial. Una persona mayor puede no oír lo que le dicen, pero eso no significa que se vea condenado a no entenderla. «Si aprenden a leer los labios pueden captar igualmente el mensaje y mantenerse activos», destaca Tabernero.

Ocurre también que muchas de estas personas necesitan audífonos, aunque los primerizos necesitan un período de adaptación que en ocasiones puede durar semanas o meses. Y en este camino le pueden ayudar los profesionales contratados con a ayuda de la Obra Social ‘la Caixa’. Y estos mismos expertos ofrecen sus servicios para las personas que se han sometido a un trasplante coclear para recuperar la audición, que necesitan otro período de adaptación para reconocer los sonidos que antes escuchaban y que ahora sienten de otra manera.

El programa también incluye unas jornadas informativas sobre la relación existente entre la sordera y las demencias, así como sobre la necesidad de aplicar medidas de actuación preventivas. El objetivo final, en cualquier caso, es evitar que la sordera en una edad avanzada suponga también una reclusión en vida.

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