«No creo que mi papel en 'Juego de Tronos' me encasille»

Sara P. Seijo, Brais Capelán

SOCIEDAD

Raquel Cacabelos

Natalia Tena, actriz de la popular serie de HBO, estuvo ayer en Santiago con su otra cara: la de cantante de Molotov Jukebox

28 jul 2016 . Actualizado a las 07:13 h.

«No creo que mi papel en Juego de Tronos o Harry Potter me encasille, creo que me han ayudado en mi carrera profesional». Lo decía Natalia Tena por la tarde, quitándole importancia a su intervención en títulos tan míticos en la cultura pop como esos. Es solo una de sus facetas. Mas tarde tocaba verla sobre un escenario en otra: la de cantante al frente de Molotov Jukebox. Ocurrió en la praza de A Quintana.

De madre extremeña, padre vasco y tío gallego, Natalia nació en Londres. Pero con inclinación gastronómica por la terriña. «Tenía ganas de visitar Galicia, sobre todo porque me encanta la tetilla ahumada», bromea. Su vida «es como una balanza», dice. Compagina la música con la interpretación. Hasta hace pocos meses caracterizaba a la salvaje Osha en Juego de Tronos. «Si estoy mucho tiempo actuando, echo de menos la música, y al revés», explica la actriz que, también interpretó a Nymphadora Tonks en Harry Potter.

«Ahora es verano y voy a festivales con Molotov Jukebox, pero en septiembre empiezo a rodar de nuevo con Carlos Marques-Martes, con quien rodé 10.000 km», cuenta la actriz y cantante. Su nuevo proyecto cinematográfico es Don’t Fuck Around With Love, donde compartirá de nuevo pantalla con David Verdaguer, compañero sentimental en 10.000 km, y con Oona Chaplin, quien interpretó a Talisa en Juego de Tronos.

Es una persona enérgica, como el estilo de música de su banda Molotov Jukebox. «Tropical gypsy», afirma. «De viajar juntos y de vivir de la adrenalina hemos creado una familia, hasta tenemos una especie de telepatía sobre el escenario», explica. Pero esta familia nació de forma curiosa, casi de casualidad incluso. «Conocí a Sam (voz y violín) en otra banda y nos enamoramos, así que nos fugamos y formamos nuestro propio grupo. Luego, una noche el guitarrista que teníamos no apareció y llamamos a Adam (guitarra), amigo desde la niñez de Sam, y así hasta que llegaron el resto». Tom (bajo), Angus (trompeta) y Rami (batería) cierran la mezcla del cóctel musical.

Hasta el momento disponen de dos álbumes: Carnival Flower y Tropical Gypsy. Los cedés rebosan color y alegría, incluso recuerdan a las catrinas mexicanas. «Yo nací el Día de los Muertos y tengo como una especie de fijación con eso y, además, cuando tenía sobre cinco o seis años me regalaron un libro de Frida y se convirtió en mi ídola, me fascinó», desvela emocionada la cantante.