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La Barrié exporta a España su modelo para llevar la investigación al mercado

Los proyectos nacionales de innovación sanitaria aplicarán la metodología gallega

Madrid / Enviado Especial, 17 de marzo de 2016. Actualizado a las 05:00 h. 7

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El presidente de la Barrié y el responsable de la Fundación FIPSE firmaron ayer el convenio en Madrid.

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Dos empresas de base tecnológica creadas, una valorada ya en 15 millones de euros, y dos proyectos en fase de validación industrial por los que se han interesado compañías internacionales. Esta es la demostración del éxito del Fondo de Ciencia promovido hace ahora cinco años por la Fundación Barrié y de que la metodología aplicada para desarrollarlo funciona, una prueba de concepto que ha permitido trasladar la investigación surgida en los laboratorios al mercado y a la sociedad. Es un modelo que ahora ahora ha traspasado las fronteras de Galicia para ser exportado al conjunto de España. Lo hará de la mano de la Fundación para la Innovación y la Prospectiva en Salud en España (FIPSE), una institución presidida por el Ministerio de Sanidad y que cuenta entre sus patronos con el Instituto de Salud Carlos III, el mayor ente financiador de la investigación biomédica en España, y con varias compañías privadas.

El convenio que lo hará posible fue firmado ayer en Madrid entre el presidente de la Fundación Barrié, José María Arias Mosquera, y el vicepresidente de FIPSE, Alfonso Beltrán García-Echániz. El acuerdo se materializa justo un mes después del firmado con la Xunta, por el que el modelo se extenderá también a toda la comunidad, con una financiación de 7,7 millones de euros en los próximos cuatro años.

Pero el acto celebrado ayer en Madrid supone un «hito» en los cincuenta años de historia de la Fundación Barrié. «Es un punto de inflexión en nuestra estrategia en la que, por primera vez, ponemos a disposición de la sociedad española, a través de sus instituciones, un proyecto de éxito nacido en Galicia», advirtió el presidente de la entidad, José María Arias Mosquera, que avanzó que a este primer precedente seguirán otros en los que la entidad gallega espera «contribuir al engrandecimiento de España».

Al igual que se ha hecho en Galicia, la Fundación para la Innovación y la Prospectiva en Salud en España espera conseguir que parte de los proyectos de innovación sanitaria que financia, al igual que algunos otros de carácter más general del Instituto de Salud Carlos III, puedan generar un valor añadir añadido que permita su transferencia a la sociedad.

«Un referente internacional»

«Necesitamos -señaló Alfonso Beltrán- rentabilizar la investigación y que llegue a la sociedad en forma de productos y procesos». Para conseguir este objetivo aseguró que «tenemos que apoyarnos en el que ha sido el referente a nivel nacional, e incluso me atrevería decir que internacional», en alusión a la metodología desarrollada en el Fondo de Ciencia de la Fundación Barrié, que ahora será aplicada en los proyectos de investigación biomédica con capacidad de llegar al mercado que se financien en España.

De los treinta proyectos de innovación sanitaria que ha seleccionado FIPSE para ser seleccionados en su última convocatoria, se elegirán, a su vez, «entre tres y cuatro» que serán incluidos este mismo año en la Prueba de Concepto. Cada uno de ellos recibirá 300.000 euros, según avanzó Alfonso Beltrán. También está previsto que se apoyen otras iniciativas que se aprueben dentro del programa de acción estratégica en salud del Instituto Carlos III.

La metodología ya probada, denominada Prueba de Concepto, es clave para la identificación de proyectos con capacidad de generar un retorno y de captar el interés de los inversores. En este viaje, la Fundación Barrié no solo aportará el manual de instrucciones, sino que prestará su asesoramiento técnico a FIPSE en una iniciativa a tres bandas en la que también colaborará la Axencia Galega de Innovación. «No es simplemente una metodología, es una acción conjunta», señaló Arias Mosquera. que reiteró al mismo tiempo la continuidad del Fondo de Ciencia de la Barrié, dotado con 5,5 millones de euros de los que ya se han invertido tres.

En el proceso de trasladar la ciencia al mercado, la Fundación Barrié no solo financia las fases de valorización, prueba de concepto y comercialización de los resultados científico-tecnológicos con potencial comercial generados en el sistema de investigación, sino que también conntribuye en su explotación comercial y disusión a la sociedad.

Cada científico de Oxford capta 130.000 euros, por los 17.000 que obtiene un gallego

En el nacimiento del Fondo de Ciencia de la Fundación Barrié fue vital el estudio sobre la situación de la ciencia realizado en Galicia entre los años 2005 y 2010, cuyas conclusiones también son extrapolables al resto de España. En el país hay numerosos investigadores de calidad, pero su trabajo no reporta el suficiente retorno a la sociedad, un hueco que pretende rellenar precisamente la estrategia y la metodología que ahora se impulsará a nivel nacional.

Este desfase entre ciencia y sociedad es especialmente llamativo en España. Y un ejemplo claro de esta situación son las cifras relacionadas con Galicia, donde el 80 % de la investigación que se realiza depende de instituciones públicas. El sistema gallego de I+D+i (investigación, desarrollo e innovación) generó en el período estudiado -cinco años- 170 patentes y 40 acuerdos de licencia que tan solo generaron un retorno económico de 670.000 euros. Si el dato conjunto de la comunidad se compara con los resultados obtenidos por la Universidad de Oxford durante el mismo período, el panorama resulta desolador: la institución británica obtuvo 10 millones de ingresos y cada investigador captó una media de fondos de 130.000 euros, por los 17.000 que consiguió cada gallego.

Un mayor retorno

«Los retornos en Galicia y en España son extraordinaria y desproporcionadamente bajos, y no entendíamos el por qué, cuando aquí también se hace ciencia de calidad», señaló Arias Mosquera. Un ejemplo de que este camino se puede revertir y lograr un mayor retorno a la sociedad son las empresas Torusware, creada en colaboración con la Universidade da Coruña, y Nasasbiotech, en la que también participan la Fundación Ramón Domínguez y la USC.

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