Oscars 2013: los nominados a mejor dirección

La Voz / Dpa

SOCIEDAD

Steven Spielberg.
Steven Spielberg. MICHAEL NELSON

Steven Spielberg y Ang Lee parten como favoritos a un galardón al que también optan Michael Haneke, David O. Rusell y Benh Zeitlin

20 feb 2013 . Actualizado a las 00:13 h.

La lista de de los premios Oscar en los nominados a mejor dirección dejó a más de uno con la boca abierta cuando se anunció, el pasado 10 de enero. Ni Kathryn Bigelow (La noche más oscura) ni Ben Affleck (Argo) figuran entre los finalistas elegidos por los académicos, pese a que este último ha ganado prácticamente todos los premios posibles con su thriller político. Así, las apuestas parecen oscilar entre Steven Spielberg y Ang Lee, pero nadie sabe qué puede pasar el próximo domingo.

Steven Spielberg

Si, como todo apunta, Argo acaba coronándose mejor película del año, los académicos podrían consolar a Steven Spielberg con el Oscar a la mejor dirección por Lincoln. Apodado el «rey Midas de Hollywood», el veterano maestro es uno de los que marca el acento político de esta edición con un drama histórico centrado en las maniobras del ex presidente estadounidense para lograr la abolición de la esclavitud. Este hijo de inmigrantes judíos y cofundador de los estudios Dreamworks es uno de los pocos cineastas que puede presumir de ser tan aclamado por la industria como popular entre el público. Con Lincoln suma siete nominaciones como mejor director, de las que consiguió dos estatuillas por Salvar al soldado Ryan y La lista de Schindler. Con esta última también levantó el Oscar a la mejor película.

Ang Lee

Versátil como ninguno, Ang Lee es capaz de sumergirse en mundos tan dispares como la Inglaterra del siglo XIX (Sentido y sensibilidad) y las artes marciales (Tigre y dragón) y de abordar tabues como la homosexualidad en China (El banquete de boda) o en el western (Brokeback Mountain). Con La vida de Pi, una epopeya inspirada en el bestseller homónimo de Yann Martel, apuesta ahora por explorar cuestiones más espirituales, y lo hace con una belleza visual en 3D que juega mucho a su favor. En 2005 se convirtió en el primer cineasta de origen asiático que alzaba el Oscar a la mejor dirección, aunque aquella gala dejó un sabor amargo: pese a que Brokeback Mountain partía como favorita, la Academia coronó como mejor película Crash, de Paul Haggis. Quizá éste sea el momento de compensarlo.

David O. Russell

Director, guionista y productor, fue una de las sorpresas de las nominaciones al conseguir que una comedia romántica como El lado bueno de las cosas opte nada menos que a ocho estatuillas, incluidas todas las «grandes». No en vano, cuenta con el apoyo del todopoderoso Harvey Weinstein, aunque hasta ahora sólo Jennifer Lawrence parte como favorita a premio. De padre ruso y judío y madre italiana, David O. Russell se afianzó en Hollywood con el thriller Tres reyes, famoso también porque durante su rodaje protagonizó una sonada disputa con George Clooney. En 2011 recibió su primera nominación al Oscar con El luchador, pero los hombrecillos dorados se los llevaron sus dos actores de reparto: Melissa Leo y Christian Bale.

Michael Haneke

Pocas veces consigue entrar en esta categoría un director extranjero con un filme de habla no inglesa, pero el austríaco Michael Haneke no es cualquiera. Dos veces ganador de la Palma de Oro en Cannes (La cinta blanca, Amor), ha conquistado a la crítica europea, que se rinde ante su estilo desasosegante, sombrío y turbador. Haneke, que también dirige ópera -ahora estrena en el Teatro Real de Madrid «Così fan tutte»- es poco amigo de los flashes y apenas concede entrevistas. Amor es, quizá, su película más tierna, lo que en ojos de Haneke supone narrar con un realismo implacable los estragos de la vejez. En Hollywood se la da por vencedora del Oscar a la mejor cinta extranjera, y eso mina sus opciones en las otras cuatro estatuillas a las que opta.

Benh Zeitlin

Su nombre irrumpió a comienzos de 2012, cuando Bestias del sur salvaje se llevó el Gran Premio del Jurado en Sundance, al que siguió en mayo la Cámara de Oro en Cannes. Sin embargo, muy pocos esperaban que este treintañero se colara como aspirante a Oscar con su primer largometraje. Que nadie se deje engañar por su juventud: ya a la tierna edad de seis años filmó junto a un amigo una película de Batman. Declarado admirador de John Cassavetes, Benh Zeitlin ha logrado conquistar a la crítica con una historia llena de poesía enmarcada en los pantanosos meandros del Misisipi, aunque las quinielas de los expertos no le auguran muchas opciones de cara al domingo.