Crean en Galicia una bombilla que ahorra un 80 % de energía

Es un dispositivo Led de última generación que se fabricará en Ourense

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El catedrático de Óptica Humberto Michinel lideró el desarrollo de la nueva bombilla. santi m. amil

El invento surgió por casualidad, del cruce de las necesidades de una empresa con el talento de la Universidad. Los técnicos de Innebo, una ingeniería de Ourense, se encontraron con que los diodos Led que estaban instalando para un alumbrado público se fundían a los pocos meses. Para resolver el problema se pusieron en contacto con investigadores de la Facultad de Ciencias de Ourense. No solo resolvieron el defecto, sino que de esta relación surgió una nueva generación de bombillas Led que ahorran hasta un 80 % en la factura eléctrica con respecto a las unidades de bajo consumo convencionales que se utilizan en el alumbrado público, que en conjunto suman un gasto de mil millones de euros. Tienen, además, una duración de 55.000 horas, lo que equivale a quince años.

El prototipo fue probado con éxito en las luminarias de la localidad valenciana de Aldaia por una empresa de servicios energéticos que surgió de la Universidad Politécnica de Valencia y con la que colabora el equipo gallego, liderado por el catedrático de Óptica Humberto Michinel. Todas las expectativas fueron confirmadas: el nuevo modelo, que ya ha sido patentado, disipa el calor de tal forma que limita el sobrecalentamiento y evita que las bombillas se fundan antes de tiempo, un problema que se debe tanto a la baja calidad de algunos dispositivos Led actualmente en el mercado como a que el montaje no está bien diseñado.

Este éxito ha animado al grupo de investigación a fabricar las bombillas de nueva generación en Ourense en colaboración con la empresa de ingeniería Innebo. Esta última empezará la producción en dos semanas, aunque en un principio por encargo. La primera tirada será de mil unidades. Los investigadores tampoco descartan crear una empresa tecnológica, una spin-off, para explotar directamente el invento. «Este es un mercado que se mueve muy rápido y hay que estar ahí, e incluso pensar en la internacionalización del producto», explica Humberto Michinel.

«Nosotros -agrega- lo que buscamos es que se pueda fabricar en serie y de forma barata». Y es lo que han conseguido, según Pedro Fernández de Córdoba, catedrático de Ingeniería Industrial y responsable de la empresa Energesis, la que ha probado el prototipo y que participará en su comercialización. «Hemos encontrado una tecnología muy competitiva, que conjuga una gran fiabilidad y solidez técnica, lo que garantiza que va a durar mucho, con su bajo coste y fácil sustitución», subraya Fernández.