Gerardo Conde Roa y Benita Carlowitz contrajeron ayer matrimonio religioso en Santiago, respaldados por cerca de un centenar de familiares y amigos de ambos miembros de la pareja. El exalcalde de Santiago conoció a Benita, de origen alemán, hace unos años en Madrid, y a partir de entonces decidieron compartir su existencia.
Fruto de su amor, ayer bendecido por la iglesia tras la nulidad del primer matrimonio de Conde Roa, vinieron al mundo Paulina y Zita. La ceremonia nupcial se celebró entre las columnas inclinadas de la Colegiata la Real de Sar y fue oficiada por el párroco José Porto.
La novia, muy elegante, llegó en un coche antiguo de bella estampa. Los asistentes disfrutaron luego de un yantar en el monumental pazo de San Lourenzo, antes de iniciar su luna de miel en la cuna de Benita en tierras germanas.
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