El exalcalde de Santiago, Gerardo Conde Roa, volverá a pasar por la vicaría el 4 de agosto. La afortunada es Benita Carlowitz, la mujer alemana con la que el abogado comparte su vida desde hace varios años y con la que ya tiene dos hijos -Paulina y Zita, de 4 y 2 años, respectivamente- y espera el tercero. Conde Roa tiene otros cinco hijos con su primera esposa, de la que obtuvo recientemente el divorcio.
Aunque en el Concello de Santiago eran pocos los concejales excompañeros de Conde Roa que conocían sus planes de boda, sí se da por seguro que no será el alcalde ni ninguno de ellos los que casarán a Gerardo y Benita, ya que la boda será por la Iglesia toda vez que tiene la nulidad del primer matrimonio. Al parecer, la ceremonia se celebrará en la colegiata de Santa María la Real de Sar y la fiesta posterior, en el Pazo de San Lourenzo.
Gerardo Conde y Benita Carlowitz se conocieron en Madrid, cuando el primero era diputado del PP. La familia de ella, originaria de la pequeña localidad sajona de Heyda, pasaba temporadas en España. Benita nació en Fráncfort, localidad a la que ambos viajan con frecuencia. En la capital gallega, Gerardo y Benita hacen vida familiar, se les ve con mucha frecuencia paseando con sus dos hijas e incluso durante los casi diez meses en los que ejerció como alcalde hasta su dimisión en abril, él trataba de sacar tiempo para estar con las niñas. Igualmente, Benita acompañaba con frecuencia a Conde Roa en actos oficiales y ya se había ganado el título de alcaldesa.