Cuatro de los siete satélites lanzados el lunes al espacio con el XaTcobeo aún no han emitido señales, tal como han detectado las estaciones europeas de seguimiento, entre ellas la de Valladolid. Se trata de los diseñados en Rumanía, Francia e Italia (dos aparatos), mientras que los de Hungría, Polonia y España ya han dado señales de vida en varias ocasiones, la última del XaTcobeo, en la tarde de ayer.
La noticia ha sorprendido a los investigadores de la Universidade de Vigo, creadores del primer satélite gallego, teniendo en cuenta que en Francia e Italia hay más experiencia que en España en esta materia.
El coordinador de la Estación Europea de Valladolid, Ramón de la Rosa, reconocía ayer que los cuatro picosatélites tienen problemas. Pese a ello, no los da por perdidos: «Esta es la primera semana y la más importante, junto con la que viene, para ver lo que pasa; aún pueden emitir; es difícil poner un plazo».
Sobre si es habitual que un satélite transmita a las pocas horas de salir al espacio, como es el caso del XaTcobeo, De la Rosa explica a La Voz que, «más que habitual, es una alegría y significa que ha ido muy bien el lanzamiento y que está muy bien diseñado, con un trabajo que ha quedado demostrado».
Esto no evita que existan riesgos para el primer satélite gallego. «Siempre hay un montón de riesgos, no por el satélite, sino porque el espacio exterior es muy hostil; puede encontrarse con basura, colisionar con partículas o resultar afectado por las radiaciones cósmicas de alta energía que dañan con facilidad la electrónica, aunque se cuidó bastante ese aspecto», añade el investigador.
Para no perder ni un minuto de los picosatélites y comprobar si todo está en regla, la Estación Europea de Valladolid ha establecido turnos de vigilancia, sobre todo en las dos primeras semanas. Ramón de la Rosa destaca el hecho de que Vigo sea nodo central en esta operación, lo que significa que se encarga de comunicar a todas las estaciones. «Nos envía los datos por Internet al sistema automático de seguimiento de los satélites que están viajando, para que los recojamos; Vigo es el centro de operaciones de la red Genso», concluye el profesor.