«Es ridículo», afirma el profesor denunciado por hablar del jamón

Un alumno musulmán le pidió que cambiase de tema en clase porque le ofendía


redacción/la voz.

En el instituto Menéndez Tolosa, de La Línea de la Concepción, en Cádiz, no se habla de otra cosa. La semana pasada un profesor del centro fue denunciado por la familia de un alumno musulmán por hablar del jamón en clase. La versión de la madre del estudiante indica que el profesor explicó cómo se corta el embutido y hasta llegó a insultar al joven; el maestro, por su parte, niega cualquier ofensa al chico, al que considera una víctima por recibir «una educación intolerante y fanatizadora».

José Reyes Fernández es el profesor afectado, para quien «la denuncia es tan ridícula, insostenible y grotesca que, para poder sustentarla, esta señora ha tenido que echar mano de la difamación, la mentira y la calumnia. Y ahí entra ya en confrontación con mi honor, mi imagen y mi ética profesional», tal y como consta en el escrito que remitió al diario Europa Sur, de Algeciras.

Los hechos, según cuenta José Reyes y dice que pueden corroborar los alumnos, sucedieron de la siguiente manera: «Expliqué a mis alumnos los diversos climas que se dan en la Tierra. Cuando llegamos a los climas fríos [...] busqué un ejemplo más cercano y hablé de Trevélez, donde he estado, la ciudad más alta de España, les dije. Expliqué su clima frío y seco, y se me ocurrió decir que, gracias a ello, en Trevélez se curan muy buenos jamones, y que tienen una cierta fama. Punto». Entonces, uno de los alumnos «de forma muy correcta», tal y como apunta el profesor en su escrito, dijo que no le hablara de jamones, que él era musulmán y no podía escuchar nada eso.

«Me quedé perplejo -recuerda José Reyes Fernández-. Entonces le dije, literalmente: Mira, muchacho, en primer lugar, tú no eres quién para decirme a mí de lo que puedo o no puedo hablar en clase. En segundo lugar, lo que tú comas, o coma este otro, a mí no me importa nada. En tercer lugar, la religión que tú profeses, profese este o aquel otro, todavía me importa menos. En cuarto lugar, aquí sois 30 alumnos, y tú te debes adecuar a los 29 restantes y no los 29 restantes a ti. Y en quinto lugar, si no estás de acuerdo con las enseñanzas y conocimientos que se imparten en este centro, siempre tienes la posibilidad de elegir y marcharte a otro centro».

Un alumno poco aplicado

Recalca Reyes que el muchacho no atiende en clase y pocas veces lleva los deberes hechos. Por eso le sorprendió que su tía acudiese al centro a pedir explicaciones por el incidente. Por eso, le dijo dos días después, cuando le tocó clase con él: «Lástima que tus familiares hayan venido por lo del jamón y no se preocupen de si tú trabajas o no». La madre, Khadija Mrabet, dio su versión a Efe: «[El profesor] habló de cómo se corta el jamón y de cómo se hacía el chorizo. Mi hijo solo pidió que no hablase de eso, que le ofendía por su religión. El profesor le dijo que, si no le gustaba, que se fuera a su país» y más tarde «le dijo que era un inútil». «No me gusta cómo ha tratado a mi hijo, por eso puse la denuncia. Solo pretendo que no vuelva a ocurrir y que mi hijo sea tratado con respeto», dijo a Europa Sur.

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