La NASA halla nueva vida en la Tierra

Una bacteria de un lago de California se alimenta de arsénico que incorpora a su ADN. El descubrimiento abre las posibilidades de encontrar organismos similares en otros planetas


redacción/la voz. 03/12/2010 02:00 h

«Un hallazgo astrobiológico que será decisivo en la búsqueda de evidencias de vida extraterrestre». El anuncio que la NASA colgó en su página web dos días antes de que ayer por fin diese a conocer su contenido alimentó todo tipo de fantasías: ¿habrá aparecido el esperado hombre verde de Marte?, ¿será cierto que hay vida en los lagos de metano de Titán, la luna de Saturno? La intriga del anuncio disparó una expectación que para los científicos sí ha respondido a lo esperado, aunque para el gran público quedase un tanto defraudada. No, no hay hombrecitos verdes, pero sí una nueva forma de vida que existe en unas condiciones que nadie hasta ahora pudiera haber imaginado. Y no hay que viajar al espacio exterior para encontrarla, sino que se halla en la Tierra.

El protagonista de un hallazgo que revolucionará la forma de buscar vida en otros planetas, porque a partir de ahora también deberá tenerse en cuenta, es una bacteria descubierta hace dos años en el lago Mono, de California (Estados Unidos). Lo realmente excepcional del caso es que este microorganismo no comparte las características biológicas de ningún otro ser vivo, sino que crece y se multiplica en un ambiente de arsénico, que utiliza para su fotosíntesis y poder sobrevivir. Este metal se consideraba hasta el momento un elemento incompatible con la vida, solo que la bacteria, de la familia Halomonadaceae, no solo soporta una concentración de este tóxico siete veces superior a la que podría resistir cualquier organismo, sino que crecieron sin necesidad de fosfato, un elemento esencial en la construcción de varias macromoléculas presentes en todas las células, incluidas los ácidos nucleicos. O lo que es lo mismo, los investigadores de la NASA y de la Universidad de California comprobaron que el arsénico había reemplazado al fósforo, necesario para la vida, en las moléculas del microorganismo. Se había incorporado en su ADN. El proceso es el siguiente: las bacterias se alimentan y metabolizan este metal pesado tóxico y lo incorporan en grasas, proteínas y hasta en su genoma.

«Ahora parece claro que habrá que incorporar al arsénico como un elemento para la vida», resalta Jesús Martínez Frías, investigador del Centro Nacional de Astrobiología, que colabora con la NASA en la búsqueda de vida en la Tierra en ambientes extremófilos como los que podrían darse en Marte u otros planetas. «La definición de lo que es vida se ha ampliado», subraya Ed Weiler, investigador de la agencia espacial.

Seis elementos

Los seis elementos básicos conocidos necesarios para formar vida en la Tierra eran hasta ahora oxígeno, carbono, nitrógeno, hidrógeno, azufre y fósforo. A partir de ahora también habrá que añadir el arsénico.

«Esta investigación nos recuerda que la vida, tal como la conocemos, puede ser mucho más flexible de lo que suponemos normalmente o de lo que nos imaginamos», explica Felisa Wolfe-Simon, del Instituto de Astrobiología de la NASA. «Si algo aquí en la Tierra puede hacer algo tan inesperado, ¿qué más puede hacer la vida que no hayamos visto aún?». Su pregunta queda en el aire.

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