Las playas gallegas estaban ocupadas por tupidos bosques hace 6.000 años

El análisis de los restos fósiles enterrados por la arena revela que el nivel del mar estaba cinco metros por debajo


redacción/la voz.

Galicia esconde un bosque debajo de sus playas. Desde el norte hasta el sur, los árboles se ocultan bajo la arena. Son restos fósiles de hace entre 4.000 y 6.000 años que, de vez en cuando, las obras o el efecto de arrastre de las mareas vivas sacan a la luz durante unos días. Es lo que ha ocurrido a lo largo de los últimos años en Ponzos (Ferrol), Seselle (Ares), Riazor (A Coruña), A Hermida (Corme) o Corrubedo (Ribeira). Su estudio y datación, realizada por el Instituto Xeolóxico Isidro Parga Pondal de la Universidade da Coruña, es lo que ha permitido reconstruir los cambios que ha experimentado en los últimos seis mil años la costa de Galicia. Los árboles petrificados bajo el mar son testigos geológicos, pero también son indicativos de lo que se puede esperar de cara a un futuro en el que el continuo incremento del nivel del mar supone una amenaza para aquellas construcciones que se han hecho o podrían hacerse a lo largo de la costa. El mar vuelve a reclamar su espacio.

El análisis del bosque fósil de Ponzos, destapado durante unos días por las mareas vivas el pasado verano, ha permitido deducir que tiene una antigüedad de 5.600 años, en consonancia con la edad de hallazgos similares localizados en Seselle (Ares) o Riazor y Porta Real (A Coruña), datados en algo más de cuatro mil años. ¿Qué ocurría entonces? Que el nivel del mar se situaba cinco metros por debajo del actual en un terreno ocupado por bosques que, con el tiempo y el progresivo aumento del nivel del mar, fueron quedando sepultados primero por la arena y, más tarde, por el agua.

«Puede entonces decirse con carácter general para toda la costa gallega que alrededor de 6.000 años antes de ahora el nivel del mar estaba aproximadamente a unos cinco metros, tal vez menos, por debajo del actual», resume el director del Instituto de Xeoloxía Isidro Parga Pondal, Juan Ramón Vidal Romaní. El nivel del mar lleva subiendo de manera generalizada en toda la costa gallega desde hace 15.000 años años -en esa fecha estaba quince metros por debajo del límite actual- cuando los últimos hielos glaciares de las montañas gallegas acabaron de fundirse.

Límite, 60 metros

Pero este incremento no ha sido uniforme, ya que se han registrado períodos más acelerados de subida y otros más lentos. Ahora crece a un ritmo de tres milímetros al año. En los últimos dos millones y medio de años ha subido y bajado en catorce ocasiones. En esta nueva fase de subida, Galicia aún no ha llegado a su tope, que se encuentra aún a sesenta metros por encima del nivel actual. En el extremo contrario, su cuota más baja se ha situado en 120 metros por debajo.

Pero su avance es inexorable y, aunque lento, los cordones dunares de las playas serán empujados hacia el interior, mientras el mar gana su espacio. Una enseñanza de la que los políticos, según Vidal Romaní, aún no han tenido en cuenta. «Lo insólito -dice- es que se siguen gastando millones de euros en paseos marítimos a la orilla del mar que acabarán destruyéndose».

Votación
39 votos