«Un terrorífico error profesional» se cobra la vida del bebé de Dalila

Al niño le suministraron la alimentación por vía intravenosa, en lugar de por la nasogástrica


«Un terrorífico error profesional», según el director gerente del Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, acabó ayer con la vida de Rayan, el bebé de Dalila Mimuni, la joven de 19 años que fue la primera víctima mortal de la gripe A(H1N1) en España. Una enfermera del hospital le introdujo la alimentación por vía intravenosa, en lugar de por la nasogástrica (nariz), lo que le causó la muerte por una «embolia fulminante». «Es una gravísima negligencia que no tiene excusa, porque en el envase viene perfectamente especificado, pero por un error que desconocemos, el profesional se equivocó al administrarle el producto», explicó ayer Antonio Barba, el director gerente del centro sanitario.

El pequeño sietemesino permanecía ingresado en la uci desde el 30 de junio, después de nacer prematuramente por una cesárea a las 28 semanas de gestación. Evolucionaba bien, y los resultados de los análisis habían confirmado que no estaba contagiado del virus A(H1N1), que fue el causante hace una semana de la muerte de su madre, al derivar la gripe en una neumonía.

El gravísimo error se produjo a las nueve de la noche del domingo, cuando la enfermera «confundió la vía de administración de una fórmula láctea específica para alimentar a niños prematuros y la introdujo en vena, cuando debía ir por vía nasogástrica», según indicó Barba. El personal médico se percató del terrible percance una hora después. Se activaron todos los protocolos y durante varias horas intentaron limpiarle la sangre al pequeño para reanimarlo. Pero los intentos fueron infructuosos, y falleció a las 12.20 de ayer.

El error es totalmente inusual, porque la alimentación láctea para los prematuros está «perfectamente tipificada» respecto a la vía por la que se debe administrar. Al parecer, la profesional que cometió el fallo tenía experiencia en otro departamento del centro, pero era el primer día que trabajaba en la uci infantil del Gregorio Marañón. Otra profesional la supervisaba, pero se ausentó un tiempo, y fue cuando su compañera confundió la vía de administración de la alimentación. La Comunidad de Madrid informó de que la enfermera que debía supervisar y la que cometió la negligencia fueron apartadas del servicio de manera cautelar, al tiempo que se han enviado a la Justicia todos los datos sobre el grave error. El centro ha abierto una investigación interna, que se ha puesto en manos de un inspector de Sanidad, para que el proceso sea aséptico y no puedan mostrarse signos de benevolencia, según Barba. Este señaló que el centro asume «todas las responsabilidades posibles». «En el caso de la madre se podría discutir, pero en este no hay excusas», dijo.

Por su parte, diversas asociaciones de pacientes exigieron ayer al Gobierno que abra una investigación, «objetiva y exhaustiva». para determinar las causas de la muerte de Rayan.

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