Una investigación gallega detecta que el 8% de las madres estudiadas tomaron cocaína durante el embarazo

El consumo se relaciona con partos prematuros, bajo peso o síndrome de abstinencia en el neonato.


17/03/2009 02:00 h

Retraso en el crecimiento, bajo peso, desprendimiento de la placenta, parto prematuro e incluso síndrome de abstinencia en el bebé. Todos estos son síntomas que las nuevas y cada vez más numerosas pruebas apuntan a una causa común: el consumo de drogas por parte de las madres durante la gestación.

La relación causa-efecto es cada vez más evidente, pero también lo es la necesidad de mejorar los métodos de detección de los estupefacientes tanto en la madre como el hijo para afinar en el diagnóstico. Y esto es lo que acaba de hacer un grupo del Instituto de Medicina Legal de la Universidade de Santiago, que ha probado con eficacia una tecnología que permite, mediante el análisis de un pelo, determinar si una embarazada ha tomado drogas en los últimos tres meses. Hasta el momento, cuando los pediatras se encuentran con un recién nacido con problemas lo que suelen hacer es pedir una muestra de sangre o de orina para detectar posibles restos de drogas, pero con este procedimiento solo se puede determinar el consumo en las últimas horas. Esto hace necesario recurrir a otras pruebas alternativas para prevenir posibles riesgos en el bebé.

Los investigadores gallegos también han probado con el análisis del meconio (las primeras heces del recién nacido). En este caso se puede saber si la ingesta de estupefacientes se ha hecho en algún momento de los últimos seis meses desde la realización de la prueba.

Este método solo lo ha probado en España el equipo gallego y otro del Hospital del Mar de Barcelona. Los primeros lo ensayaron en un estudio realizado en el Hospital Xeral Cíes de Vigo. En el área de ginecología, donde se aloja a los recién nacidos sin problemas, recogieron 60 muestras maternas y 60 de bebés, mientras que en la de neonatología, donde se recibe a los que presentan algún tipo de complicación, tomaron 21 de madres y otras tantas de neonatos. Y los resultados reflejan que el problema existe: el 8% dieron positivo por consumo de cocaína, tanto en las muestras de la madre como en las del niño, mientras que en otro 5% dio positivo en la mujer, lo que significa que dejó de consumir durante algún momento del embarazo. En un trabajo similar realizado en Barcelona se había detectado droga en el 10,9% de un total de 1.209 embarazadas.

Los análisis de pelo y meconio se siguen realizando de forma rutinaria en el servicio de neonatología del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) en colaboración con el investigador José María Fraga Bermúdez. La muestra es mucho más amplia que la tomada en Vigo, pero los datos todavía no se han procesado.

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