Los pulpos tienen 6 brazos y 2 patas

Una investigación en 23 acuarios europeos obligó a los cefalópodos a manipular cubos de Rubik y otros objetos


Históricamente se pensaba que los pulpos tenían ocho patas, tanto que de ahí viene su nombre latino (octopus) , pero después se creyó que preferían manipular los objetos con cuatro de sus extremidades mientras que usaban las otras cuatro para trasladarse. Pero no. Ninguna de las dos teorías era correcta y así lo ha demostrado un estudio realizado durante el mes de julio en 23 acuarios europeos, cuya conclusión principal es que los pulpos tienen seis brazos y dos patas.

La investigadora de Dorset Claire Little, coordinadora del trabajo, explicó que «hasta ahora se creía que utilizaban cuatro tentáculos para moverse y los otros cuatro para alimentarse y manipular los objetos, pero nuestras observaciones indican que utilizan los dos tentáculos posteriores para moverse por las rocas y el fondo marino», afirma la científica, citada por el diario The Times.

La idea del estudio era saber si los pulpos tenían preferencia por algunos tentáculos a la hora de coger objetos o para moverse. Little, que trabaja en la cadena de acuarios Sea Life, puso en marcha esta investigación en sus 23 centros de Europa, que están en Gran Bretaña, Irlanda, Finlandia, Dinamarca, Alemania, Holanda, Italia, Bélgica, Francia y España (en Benalmádena).

Aunque las conclusiones del estudio se publicarán en otoño en una revista científica, Little habló de sus primeras impresiones: «Lo realmente sorprendente -dijo a medios británicos- era la frecuencia con la que los pulpos empleaban su tercer tentáculo (empezando a contar desde el frente hacia atrás)» y más de la mitad de los animales «no tenían preferencia por su lado derecho o izquierdo», lo que hace pensar que son ambidiestros.

Encontraron que siete de los pulpos eran totalmente diestros o zurdos, pero «posiblemente por un defecto en uno de sus ojos». Y es que Claire Little explica que que «los ojos de los pulpos están en su frente, y si usasen sus ojos para determinar qué tentáculos mover, uno esperaría que eligiesen siempre los que están en su línea de visión». En cambio, para coger la comida los pulpos usan muchas veces su tercer tentáculo.

El trabajo es el más completo en su estilo y Little se encargó de ver cómo cogía los objetos Mavis, un pulpo hembra que vive en el acuario Sea Life de Weymouth, de una raza espectacular: gigante del Pacífico. Mavis pesa unos 70 kilos, su cabeza tiene el tamaño de un plato y cada tentáculo mide medio metro. Ella fue la protagonista absoluta cuando se publicó su foto jugando con un cubo Rubik que, por supuesto, no pudo resolver.

Los visitantes ayudaron

El objetivo del estudio que emprendió Sea Life es averiguar más cosas de estos animales que «tienen la mitad de sus nervios en sus brazos», muy sensibles además. De hecho, a Mavis nunca se la ha pesado porque creen que debido a su tamaño es imposible sacarla de la piscina en la que vive sin provocarle estrés. Para Little, saber qué parte prefiere Mavis o cualquier otro cefalópodo que viva en un acuario es una ventaja: «Si sabemos cuál es su lado favorito para comer, le reducimos el estrés al proporcionarle comida o medicación».

En el estudio de Sea Life participaron también los visitantes a los diferentes acuarios europeos. «Ellos podían ver qué tentáculo era el elegido para coger un trozo de comida o un juguete o cómo utilizaban su tercer par de tentáculos cuando se metían en una maraña», dice Little.

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