Los jóvenes ponen de moda el estilo de los años ochenta


O Marisquiño se ha convertido en un referente a nivel nacional, pero también traspasa fronteras. La competición de skate es conocida en Europa. Este año acogió a gente procedente de otros países, entre ellos Portugal. Al margen de las acrobacias y del éxito que cosecha cada año el festival, hay que destacar el ambiente que se respira en las competiciones. «Aquí venimos a ganar, pero sin malos rollos. El colegueo siempre es importante», explica Borja Blanco, participante de la competición BMX.

Además, el festival aúna diferentes estilos. De modo que pasear ayer por la explanada del Náutico era como estar en Portobello o cualquiera de las calles de Londres, donde cada uno viste como quiere sin que nadie lo mire mal.

Los años ochenta, con sus peinados, gafas de sol y pantalones estrechos, regresan dos décadas después de la mano de las nuevas generaciones.

Esa era la estampa que lucía el público del festival en el Náutico, independientemente de las edades.

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