Papiroflexia para enseñar matemáticas

Una profesora universitaria promueve los juegos con papel para aprender geometría


¿Qué tiene que ver una rosa con las matemáticas? Nada. Pero solo en apariencia. La cosa cambia si se coge un papel y se crean distintas flores a partir de polígonos regulares, luego se despliega y se desvela el mapa de cicatrices: las figuras que aparecen son pura matemática, una ciencia estrechamente ligada a la papiroflexia. Pero si entre ambos elementos existe una inequívoca conexión, ¿por qué no combinarlos para crear un nuevo recurso capaz de introducir a los niños de forma lúdica e instructiva en una asignatura que suele atragantarse a buena parte de los alumnos?

Una pregunta similar se la hizo hace diez años Covadonga Blanco García, profesora de Cálculo en la Escuela de Aparejadores de la Universidade da Coruña. Y la respuesta la tenía en el papel. Desde entonces, junto con su colega Teresa Otero, del instituto santiagués de Fontiñas, decidió pasar a la acción y a organizar talleres para profesores dirigidos a introducir en el aula la enseñanza de las matemáticas a través de la papiroflexia. Algo que, por otra parte, no es del todo innovador, ya que, en Japón, el origami , el nombre que recibe el arte de hacer figuras sobre un papel, es ya una asignatura como cualquier otra.

«Onde hai figuras xeométricas, alí hai matemáticas, co que facer figuras con papel é un instrumento moi bo para aprender xeometría», explica Blanco. Pero aún hay más; con un simple juego en el que los niños también pueden divertirse, en especial los más pequeños, se introducen en el lenguaje matemático de una forma natural, algo que con los métodos convencionales les puede suscitar rechazo. «A partir dos 7 e 8 anos xa podes empezar a traballar cos rapaces. Basta con dicirlles: levas unha punta do papel sobre a outra punta e facemos unha diagonal. A primeira vez que escoiten esta palabra soaralles rara, pero logo se acostuman a ela e introdúcena de forma natural. E así con todas: ángulos, vértices, aristas...», destaca la profesora de Cálculo de la UDC.

Canarias y Andorra

La introducción de la papiroflexia en las aulas está dirigida inicialmente a alumnos de primaria y secundaria, aunque también puede tener aplicación como recurso educativo en la Universidad. De momento, Covadonga Blanco y Teresa Otero imparten sus conocimientos en colegios e institutos de Galicia, pero también en otras comunidades como Andorra o Canarias, donde ya han sido requeridas para impartir charlas y cursos en nueve ocasiones.

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