El incendio forestal de Teo afectó a yacimientos arqueológicos de Calo

El fuego calcinó un castro, dos mámoas, dos petroglifos y un cruceiro


santiago / la voz

Las mayores pérdidas ocasionadas por el incendio forestal que ayer arrasó 55 hectáreas de monte en Teo no serán los árboles, la mayor parte de ellos eucaliptos, sino los importantes yacimientos arqueológicos existentes en la parroquia de Calo. Las llamas se originaron en el mismo Castro Mouro, situado en Socastro, y se desplazaron por toda la zona calcinando los petroglifos de Mouromorto y dos mámoas situadas también en este lugar, que junto con el de Texexe fue el más perjudicado por las llamas. También se ha visto afectado un antiguo cruceiro de época, evidentemente, muy posterior.

Miembros del colectivo cultural A Rula, que promueven rutas para dar a conocer estos yacimientos, acudieron ayer a la zona para intentar hacer un primer análisis de los daños ocasionados por el fuego. En Castro Mouro, que es uno de los restos arqueológicos más importantes de la zona de Compostela, no pudieron entrar porque aún había brasas y un intenso calor. No obstante, no son pesimistas porque el castro no está excavado, por lo que la tierra habrá actuado como protectora.

Más preocupación les suscitaba el estado de los dos petroglifos de Mouromorto, que también habían sido objeto de actividades divulgativas por parte del colectivo A Rula. «O calor intenso pode provocar termoplastos. A pedra estala e fractúrase», explica Pablo Sanmartín, archivero del Concello de Teo y miembro de A Rula. La exploración que ayer realizaron de los grabados de la Edad de Bronce no fue del todo pesimista. La roca está ennegrecida por el fuego, pero aparentemente los daños son recuperables.

En la zona arrasada por el incendio también se encuentran dos mámoas, enterramientos megalíticos de la época neolítica. Están separadas treinta metros la una de la otra y también están ubicadas en Mouromorto. También será necesario esperar para conocer el nivel de los daños producidos. En lo que respecta al cruceiro, ya estaba roto e inclinado, pero ahora la piedra ha quedado ennegrecida como consecuencia de la acción del fuego y el humo que tuvo que soportar.

Quejas por el despliegue

El alcalde de Teo, Rafael Sisto, mostró ayer su malestar con el dispositivo desplegado en Calo para extinguir el incendio porque, a su juicio, los medios aéreos tardaron demasiado en llegar. La misma consideración que hizo también el BNG.

La conselleira de Medio Rural, Rosa Quintana, que estuvo en Calo coordinando el operativo personalmente, respondió destacando el estado de abandono de algunas fincas particulares cercanas a viviendas, lo que hace más difícil extinguir los fuegos y aumenta su peligro. En cuanto al dispositivo de emergencia, lo considera «modélico».

55 hectáreas

Superficie arrasada

Tras la extinción del fuego, Medio Rural cifró en 55 las hectáreas de monte quemadas.

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