Toda la oposición rechaza la propuesta de adjudicar los comedores escolares a Serunión

j. gómez SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

La Fanpa ve excesivo que suba el precio más del 50 %

05 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

PP, PSdeG y el BNG rechazan, con argumentos diferentes, la propuesta de adjudicar de nuevo el servicio de comedores escolares de gestión municipal en 9 colegios públicos a Serunión. La decisión también disgusta a la Federación de ANPA (Fanpa).

El PP exige que el gobierno local haga público el informe jurídico que legitime a Serunión como adjudicataria del servicio. Recuerda que fue una de las tres empresas que retiró en noviembre su oferta del proceso abierto por el Concello para servir los comedores. Falta un informe que diga si dicha retirada fue indebida y si Serunión incurrió en una irregularidad, pues en ese caso podría prohibírsele contratar con el Concello. «A documentación da empresa chegou, pero a valoración aínda está sen facer. Compostela Aberta ten que explicar por que esperou oito meses para elaborar o informe», señala el PP.

Paco Reyes justifica la ausencia del PSdeG en la Mesa de Contratación anteayer «porque estamos a la espera de un informe que hemos solicitado sobre la asesoría jurídica del Concello, al sospechar que es irregular. Si se nos da la razón, se puede impugnar esa Mesa y su resultado». Afirma que «parece que el destino se empeña en unir a Compostela Aberta y Serunión. Hace un año el edil de Educación criticaba a Serunión, pero fue la empresa a la que acudieron para que mantuviese el servicio, a la que se lo adjudicaron en un procedimiento sin publicidad, y ahora de nuevo. En este caso desconocemos cómo fue el proceso de evaluación, al no estar en la Mesa de Contratación».

El BNG «lamenta que na adxudicación dos comedores escolares volva a primar a oferta económica sobre a calidade do servizo». Reprueba que se mantenga la misma empresa y modelo «e un prezo máis caro, non se pode facer peor». La edila Goretti Sanmartín insistió en que la gestión de los comedores escolares el curso pasado «foi absolutamente lamentábel»; recordó las quejas de madres y padres, y rechaza que no se introdujesen en las nuevas condiciones los cambios propuestos por las ANPA. Propone que el Concello dialogue para que la Xunta asuma la gestión directa de este servicio, pues es su competencia, y sino «a opción é asumir unha xestión directa dos comedores escolares, sen a súa externalización e privatización deste servizo».

Incremento excesivo

Si el menú escolar sube a entre 4,5 y 5 euros diarios, como avanzó el edil Manuel Dios, se incrementará en más del 50 % respecto a lo que pagaban las familias hasta junio. Es «excesivo, e o Concello vai ter que explicar iso, pois continúan a mesma empresa e o mesmo modelo, non se entende esa diferenza», dice el presidente de la Fanpa, Fernando Lacaci. «O modelo anterior era moi criticado polas familias. Por iso pretendíamos que no próximo curso se avanzase cara a outro máis satisfactorio», agrega. Insiste en que «o Concello debe dar forma ao que queren as familias, non manter o mal modelo do PP e máis caro. Os pregos que se fixeron para adxudicar o servizo para o próximo curso non introducían mudanzas significativas; era fácil que continuase Serunión. E que continúe parece una tomadura de pelo, estamos moi indignados», sostiene.

La Fanpa insistirá para que se trabaje en un modelo diferente para los cursos 2017 a 2019, período para el que el Concello deberá convocar un nuevo concurso. Considera que «partimos da mesma situación que hai 3 anos, cando adxudicou o concurso o PP. Nós criticamos a Ángel Currás, edil de Educación cando se adxudicou por primeira vez o servizo, e ás concelleiras de Educación dos posteriores gobernos do PP, ese modelo de cátering, de baixa calidade, que tiña só a vantaxe de ser barato. Que Compostela Aberta manteña o mesmo, e máis caro, para nós é lamentable. Pensamos que o actual goberno municipal non se atreve a mellorar o servizo con outro modelo, que se sente cómodo con Serunión, que lle parece unha empresa de confianza, e por iso non tivo en conta as nosas propostas», insiste. Reitera que el servicio no lo paga el Concello, sino las familias «e por iso debían contar coa nosa opinión».