«Un buen alumbrado navideño es fundamental para animar las ventas»

Afirma que una ciudad iluminada invita a pasearla y un comercio con luz, a entrar

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Santiago / la voz 08/12/2015 05:00 h

«El escaparate es la carta de presentación de un comercio» y, por ello, debería mimarse todo el año para que los potenciales clientes sientan el impulso de entrar en el establecimiento. Sin embargo, Eva López, de Ela Interiorismo, considera que «aunque se ha mejorado bastante, en los escaparates y en el interior de los locales de Santiago aún queda mucho trabajo por hacer, porque los comerciantes siguen sin verlos como una necesidad y como una inversión». Esta actitud está empezando a cambiar y «la crisis seguramente tuvo mucho que ver», pero queda un largo camino para que Compostela llame la atención por sus escaparates como «Barcelona, Madrid, Londres o París, que son un icono».

Un buen momento para apreciar las ventajas de un «escaparate atractivo y de una tienda bien decorada» es el tiempo de Navidad. Cuando llega esta época, los comerciantes sienten el impulso «de que sus locales luzcan y se iluminen. Estos días se interesan por decorarlo y ponerlo bonito, porque es la época del año en que se concentran más ventas», explica Eva López, y resulta indispensable destacar para atraer a los clientes.

Los escaparates de estas fechas tienen unos colores que no pueden faltar, el verde de los árboles de Navidad y el rojo, pero «la imaginación siempre pone el resto». Eva rechaza el empeño de algunos comerciantes de que se vea todo en los escaparates, porque «no invita a entrar. Son horribles. Es todo ruido y no se ve nada. En interiorismo y escaparatismo menos es más» y, por supuesto, «los precios tienen que estar visibles, además de ser obligatorio por ley; los clientes tienden a pensar que si el precio no está puesto es que el artículo es caro». Así que, «las cosas claras».

Un consejo de los interioristas es cambiar con frecuencia el escaparate, ya que «son la ventana del comercio, la cara visible, una prolongación de la tienda. Si el comercio está bien decorado seguro que tiene un buen escaparate. Al revés, no siempre». En su opinión, «se debería cambiar la ventana del comercio cada 15 días más o menos, para sorprender» y, por otro lado, «esto te permite mostrar más artículos». Eva López reconoce que en Santiago «comienzan a verse tendencias vanguardistas y cosas rompedoras», que llaman la atención, y «estos días son un buen momento para dar la campanada».

Los establecimientos de reciente apertura marcan, sin duda, «la diferencia con los veteranos, aunque también hay excepciones. Puede haber algún veterano que lo está haciendo bien y nuevos que nacen con los vicios de los antiguos», explica. Los que comienzan de cero «planifican todo al detalle» y cuando acuden al interiorista «tienen las ideas claras. Te dicen lo que quieren y saben a qué público quieren atraer, pero es más frecuente que los asentados dejen libertad a la creatividad». Estos últimos son los favoritos de Eva López, porque «cualquier interiorista prefiere que le dejen hacer, pero no es lo más normal».

Eva es «una defensora de la iluminación, porque la luz aporta alegría e invita a entrar en un local. Un buen alumbrado navideño es fundamental para animar las ventas. Una ciudad iluminada invita a recorrer sus calles y un comercio con luz te invita a entrar». Entre las claves del éxito está «un buen escaparate, que no tiene porque ser caro. Yo siempre le digo a mis clientes que el escaparate es un trabajador de 24 horas diarias y 365 días al año que, además, no cobra; pero que puede reportar muchos ingresos».

Eva López. Estudió el Ciclo Superior de Dirección de Obra en Decoración en la Escola de Artes Mestre Mateo y fundó Ela Interiorismo en el 2007. Es la presidenta de la entidad Rede de Iniciativas Empresariais de Compostela e Comarca.

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