Ángel Currás evita responder a los temas más conflictivos

El concello de Santiago acogió un pleno extraordinario en el que se debatió la situación del gobierno local

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Álvaro Ballesteros

El concello de Santiago acogió esta tarde un pleno extraordinario, convocado a petición del PSOE, para debatir la situación política del gobierno municipal tras la doble imputación del regidor. Ante una gran presencia mediática, el alcalde Ángel Currás ha evitado contestar a todas las cuestiones más polémicas y ha optado por criticar la actuación de la oposición y su estrategia de «confusión calculada» que, según el regidor, sólo busca desestabilizar al ejecutivo local y afear la gestión municipal. Después de poner en cuestión la actuación de miembros socialistas del gobierno anterior, el alcalde se ha mostrado «plenamente convencido de que no existen irregularidades».

Sobre el expediente por el que se reconocía el pago de la deuda a Sermasa por la continuación de sus servicios hasta la convocatoria de un nuevo concurso público, el alcalde ha asegurado que «fue tramitado como todos los demás». Además, también ha recalcado que no tiene «motivos para dudar de la correcta actuación de los servicios de gestión administrativa del Ayuntamiento».

La oposición, por su parte, ha tachado la situación de ingobernable y ha insistido en que existe la «fractura» en el equipo de Gobierno. El portavoz socialista, Francisco Reyes, calificó de «lamentable» que haya tenido que ser la oposición la que convocase un pleno para explicar la «crítica» situación del consistorio y se preguntó si el alcalde considera normal que en poco más de un año hayan sido imputados dos alcaldes, además de Currás, su antecesor, Gerardo Conde Roa, quien dejó el puesto tras verse involucrado en un presunto delito contra la hacienda pública.

Señaló que el PSdeG es «escrupuloso» con la acción de la justicia y la presunción de inocencia, pero se refirió a las divisiones internas del PP al hablar de «bipartito Gobierno popular» y apuntó que hasta la dirección de los populares ha admitido la «fractura».

Igualmente, le acusó de ser responsable de que el municipio pasase de ser elogiado en los diarios por sus proyectos a ser portada en medios de todo el mundo, incluido el New York Times, por su «presunta vinculación con la corrupción». El PSOE, además de volver a poner el foco en cómo afecta la situación al «normal funcionamiento» del consistorio, ha pedido la instauración de un código ético que evite situaciones como la actual.

Mientras, el nacionalista Rubén Cela subrayó que Santiago vive una situación política «insostible e sen precedentes», y destacó la «fondísima crise» de legitimidad y credibilidad del gobierno local a causa de los «continuos escándalos xudiciais» y por las «loitas internas» del PP en el Gobierno local. Ante esta situación, los vecinos y «moítisimos votantes» del Partido Popular sienten «bochorno e vergüenza». La situación «é de todo menos normal», apostilló Cela, y el ambiente «é de todo menos tranquilo e as discrepancias son de todo menos leves».

El BNG ha vuelto a pedir la dimisión del regidor. Al no producirse, la formación nacionalista ha optado por ausentarse del pleno ordinario que comenzó a las 17.30 horas y en el que Paula Prado, la nueva portavoz del PPdeG, formalizó su salida del Concello de Santiago. «Esta dimisión consideramos que é necesaria para garantir os principios dun alcalde lexitimado para gobernar», ha asegurado Rubén Cela.

Protesta fuera de Raxoi

Si eso ocurría dentro del concello de Santiago, fuera, decenas de personas protestaron de una forma simbólica por el «desgoberno municipal». De hecho, lo «limpiaron» con fregonas y escobas. Entre las cosignas más coreadas estuvo la de «Contra a corrupción, alcalde dimisión».