Liberty y Don Juan cierran por incumplir las normas de seguridad

El propietario de la primera sala espera poder volver a abrir después de hacer las reformas

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La hostelería nocturna de Santiago perdió este mes de enero a dos de sus locales históricos, las discotecas Liberty y Don Juan. Curiosamente los dos situados en la misma calle, Alfredo Brañas, y los dos afectados por el incumplimiento de la normativa en materia de seguridad. La tragedia de Madrid Arena ha hecho que las autoridades municipales se hayan planteado exigir con el máximo rigor todas las garantías de seguridad contempladas en la ley. María Pardo, concejala de Urbanismo, explicó que ambas salas podrán volver a abrir sus puertas siempre que realicen las obras necesarias.

En círculos de la hostelería compostelana se comentaba ayer que los propietarios del Don Juan podrían contar ya con una oferta de un hostelero dispuesto a reflotar la discoteca. Por su parte, uno de los dueños de Liberty aseguró que la intención es reabrir el establecimiento. Claro que sin dar una fecha, ya que todo dependerá de los plazos y de las obras que tengan que afrontarse. Otras fuentes hablaron de que el propietario, ante la orden de cierre, despidió a todos los trabajadores de la discoteca y que estos habrían denunciado una supuesta situación irregular en sus contratos, por lo que el empresario podría tener que hacer frente a indemnizaciones y sanciones administrativas.

La noticia de la edición digital de La Voz sobre el cierre de Liberty corrió ayer como la pólvora en las redes sociales, que se llenaron de los recuerdos de quienes comenzaron sus salidas nocturnas en esta discoteca, que abrió sus puertas allá por 1975, y de quienes proponían, entre otras cosas, un día más para despedir por todo lo alto esta emblemática sala.

Por aquellos años, Santiago contaba con otras dos discotecas en las calles de Gómez Ulla y Pérez Constanti, Popul y Yojakin (hoy Ruta); unos años antes, el local de moda era la sala de fiestas Chacha Club, en Alfredo Brañas, donde hoy hay un aparcamiento subterráneo.

Otros cierres

Pero Liberty y Don Juan no son los únicos que comenzaron el año con sus puertas cerradas. El Shangoo (antes El Duque y después Century) es otro, aunque se espera que retome la actividad próximamente con nuevo nombre y propietario.

Los que no volverán a abrir, al menos por ahora, son dos locales más del casco histórico: Matadero y Fonte Sequelo. La crisis económica y los altos alquileres podrían estar detrás de estos cierres. El Nido del Cuco, en la zona de As Trompas, también dijo adiós a la noche con este nombre. Aunque el hijo del dueño, José Pardo, retomará la actividad junto con dos amigos y abrirá en próximas fechas con el nombre de Ateneo.

También el Ameas (antes Abastos y Leblon) está actualmente cerrado y sometido a reformas, con la intención de reabrirlo con un nuevo estilo.