El BNG de Arzúa tiene desde hoy dos Consellos Locales enfrentados en una guerra fratricida por el poder en el municipio. Y es que una parte de los militantes se reunió ayer para escoger como nuevo responsable local a Xoán Xesús Carril, que afirmó tras la asamblea que «o meu obxectivo é que o BNG siga a funcionar como funcionou sempre, porque non é cuestión de persoas». El que fue edil de Deportes con Xaquín García Couso explicó que el nuevo consello «está formado por xente veterana» dispuesta a acoger a todos los que quieran trabajar «independentemente de amizades». A partir de ahora, «a organización está por riba das persoas».
El que hasta ayer era el Consello Local del BNG arzuano, con Aurora Varela a la cabeza, no se da por cesado y de hecho dice no haber recibido comunicación oficial alguna de dicho cese, por lo que hoy conviven dos responsables locales. El escogido ayer y la escogida el pasado marzo, que ayer insistía en que su grupo no iba a reconocer a los nuevos.
Los afines al actual regidor arzuano sopesarán hoy su futuro. Varela lo deja claro: «Non imos gobernar co inimigo», en clara alusión a los dos ediles afines al anterior alcalde, Xaquín García Couso, que quiso ejercer como asesor de García López, aunque este acabó por tomar la determinación de gobernar según su propio criterio. «Non quixo ser un alcalde só para asinar», aclara Aurora Varela. Por lo tanto, la salida más lógica ante la «lamentable» situación que se está viviendo en el seno del BNG arzuano, es que «teremos que marchar do Bloque». Las consecuencias de esta decisión son importantes: los afines al alcalde se quedarían solo con cuatro concejales, lo que, según avisaban estos días, haría tambalearse la alcaldía arzuana.
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