A pesar de que no pudo beneficiarse del tirón de las fiestas del Apóstol, ya que ha tenido que mantenerse cerrada más tiempo, la Casa de la Troya -antigua pensión de estudiantes que inspiró a Pérez Lugín para su novela sobre el ambiente universitario compostelano- reabre el martes sus puertas. El acto reunirá a representantes del concello de Santiago, de la universidad y de la Xunta, que tendrán la oportunidad de hacer un recorrido por la casa. El museo, que no tiene capacidad económica para mantenerse todo el año y por eso solo abre en verano, se podrá visitar durante los próximos meses de 11.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 20.00 horas (los domingos por la tarde y los lunes permanecerá cerrado).
A lo largo del resto del verano se podrán realizar visitas guiadas a la casa, así como visitas dramatizadas algunos días de la semana. Desde la Asociación de Antigos Tunos Composteláns, entidad encargada de gestionar el museo, se aclara, además, que están trabajando para dotar a la antigua pensión de nuevos contenidos como una exposición de pinturas de temática troiana, que podría abrirse en septiembre.
El motivo de que este año el museo permaneciese cerrado más tiempo se debe, en parte, a la realización de obras de recuperación del tejado y de las canalizaciones. De la misma forma, también se aprovechó para tratar el mobiliario del museo, deteriorado por la carcoma. Además de estas obras, el presidente de la asociación, Benigno Amor, pone el foco en la disminución de ayudas económicas. Amor declara que lo ideal para ellos sería poder abrir todo el año pero que hacen lo que pueden con lo que tienen. «Pensamos que nunha cidade como Santiago as dimensións cultural e turística deben ir da man, posto que isto redunda nun maior beneficio e rendibilidade tanto económica como social», declara.
1.058 visitas en el verano del 2011
En el verano pasado el museo abrió durante un mes, entre el 14 de julio y el 16 de agosto. En total, recibió 1.058 visitas, de las 853 eran de españoles (el 29%, gallegos) y 205 de turistas extranjeros, que procedían principalmente de Europa, aunque también se registró la presencia de estadounidenses, canadienses o mexicanos.
De antigua pensión de estudiantes a museo
El edificio que alberga el Museo Casa da Troia se construyó a mediados del siglo XVIII. En la planta baja está la recepción, antigua zona de paso tanto de las personas como de los caballos que bajaban a las caballerizas. En el primer piso se mantiene el antiguo salón-comedor, también habilitado como zona de estudio y que en la época de esplendor de la casa acogió el lugar de ensayo de la Tuna Compostelana. En el segundo piso están los dormitorios mientras que en el ático, con grandes vistas al casco histórico compostelano, se conserva la cocina y otro pequeño dormitorio. El sótano que antiguamente se usaba como corte de los caballos, está en la actualidad dedicado a las tunas universitarias y en él se pueden admirar diversos instrumentos musicales.
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