Rechazo total, cuando no indignación absoluta. Esa ha sido la respuesta de los sectores económicos más afectados en la ciudad por las medidas anunciadas anteayer por el presidente del Gobierno. El incremento del IVA preocupa seriamente tanto en la hostelería como en el comercio, pero en este último sector tampoco ven una cuestión menor el impacto que pueda tener la supresión de la paga extra de Navidad en una ciudad donde los empleados públicos rondan los 12.000, según fuentes sindicales.
De hecho, desde Santiago Centro, Delmiro Prieto augura nuevos cierres de comercios. «Hay mucha gente que trataba de aguantar a ver si esto se despejaba», afirma, pero las nuevas medidas «van a retraer más el consumo». Porque ya no se trata solo de la subida del IVA, advierte, sino también de la incidencia que tendrán sobre este las nuevas medidas que afectarán a los desempleados, la supresión de la extra y la parte que corresponderá a Santiago de «esos 100.000 funcionarios que se irán a la calle».
Todo ello tendrá «una repercusión muy directa». «Ya lo vimos con las medidas anteriores, sin ser tan brutales», añade Prieto, quien sostiene que «esto va a ser el empujón final», esto «y lo que venga en el futuro, porque cada día viene una cosa nueva».
Y la preocupación y la rotundidad en el rechazo a esas medidas no es menor en el sector hostelero, que sostiene que la subida del IVA no solo va a provocar un importante incremento de precios, «insostenible nun contexto de caída continuada da demanda», sino también una notable pérdida de competitividad internacional en un destino marcado «pola excesiva dependencia do turismo nacional nun contexto de caída constante do consumo interno». Hostelería Compostela advierte que esa pérdida de competitividad «vai ter graves consecuencias dende o punto de vista da actividade económica e o emprego» en un sector que «aínda era un dos poucos que estaba a dar boas novas de cando en vez, mantendo o emprego e axudando a dinamizar outros sectores da nosa economía». Y en Santiago tienen los problemas añadidos de la estacionalización del turismo y una «deficitaria conectividad aérea internacional».
La asociación hostelera apunta que otros destinos turísticos potentes descendieron el IVA turístico, «conscientes da importancia do sector», y que la propia Comisión Europea anima a los países a mantener el IVA reducido en este sector.